sábado, 15 de enero de 2011

Milagros económicos

Recientemente se han escuchado o leído en distintos medios de comunicación, tertulias y noticias sobre milagro alemán, consistente en haber crecido un 3,6% durante el pasado año. Algunos tertulianos comentaban que eso se debía a lo organizados que son los alemanes, otros hablaban de lo bien que trabajan o de que habían tomado las medidas anticrisis a tiempo. Pero hubo una tertuliana que me llamó especialmente la atención; opinaba que los trabajadores alemanes se habían reducido el sueldo un determinado porcentaje y así lo habían conseguido, diciendo a continuación que eso en España era imposible por los sindicatos y nuestra cultura. Cuando hizo dicha observación, seguramente no sabía que en la Nissan de Barcelona, los trabajadores habían acordado aumentar su jornada anual 100 horas, sin incrementarse el sueldo, para que se quedase en España la producción de una nueva furgoneta.

He estado repasando algunos datos de la prensa y parece que alguna razón llevaba la citada tertuliana en lo relativo a nuestra cultura. Resulta que empresas de nuestro Ibex 35, el año pasado obtuvieron unos beneficios impresionantes. Por ejemplo, Telefónica ganó 8.835 millones de euros hasta septiembre, un 65% más que el año anterior; Repsol 1.786 millones, un 32,5% más; Inditex 1.179 millones, un 42% más… Sin haber contabilizado el último trimestre, las compañías de nuestro índice bursátil más representativo habían ganado 38.156 millones de euros o, lo que es lo mismo, un 16,7% más.

En cuanto a los consejeros de las empresas del Ibex 35, ha de hacerse constar que en el 2009, año malo donde los haya en cuanto a la crisis se refiere, con una media de sueldos de 602.000 euros por consejero, se subieron sus emolumentos de cara al año siguiente un 15%. Si citamos a los altos ejecutivos, la media sube a 2,7 millones de euros anuales.

Probablemente, varias de esas compañías estén pidiendo a sus empleados no directivos ni consejeros, esfuerzos complementarios de productividad y de bajos incrementos salariales para sacar adelante los intereses de sus accionistas. Desconozco cómo habrán actuado los homólogos alemanes de los "mandamases" españoles, en cuanto a sus sueldos se refiere, pero imagino que tendrán una idea del ámbito del esfuerzo bien distinta. Mientras en Alemania hacen país entre todos, aquí nos dedicamos a pedir que el sacrificio lo hagan otros. ¿Será alguna vez posible el milagro español?

Publicado en: http://www.dclm.es/news/120/ARTICLE/86600/2011-01-15.html
Publicado en: http://www.lanzadigital.com/opinion/milagros_economicos-18609.html

Artículo reciente relacionado:
https://elpais.com/economia/2018/01/13/actualidad/1515874590_492235.html

martes, 4 de enero de 2011

Humos actuales y futuros

La reciente ampliación de la Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo está teniendo en general buena acogida, no sólo por parte de la mayoría de la población no fumadora (más del 70%), sino también por un buen número de las personas que fuman, así como por trabajadores de la hostelería. Ello no impide algunas reacciones fuera de tono, incluso desde el ámbito de la política. Aquí, cabe recordar que España se ha adelantado en un año a la implantación en toda la UE, a partir de 2012, de la prohibición de fumar en bares y restaurantes, entre otros.

No se entiende, pues, el enfado de aquellas personas que manifiestan una reacción adversa contra el gobierno o la ministra de Sanidad por tal motivo. ¿Acaso creen que si hay alternancia gubernamental van a permitir fumar en los mismos sitios que ahora se prohíbe? Es como si pensaran que en ese hipotético ejecutivo fueran a reducir la edad de jubilación, o volver a implantar la ayuda de los 426 euros a los parados, los 2.500 euros por nacimiento de hijo, subir todas las pensiones, incrementar los recursos de la Sanidad, de la Educación o aumentar las becas, por ejemplo.

Me viene a la memoria lo sucedido en Gran Bretaña. Las encuestas de más de un año antes de las elecciones pronosticaban una importante victoria de los conservadores, como así sucedió. Tras los drásticos recortes al estado del bienestar, aplicados por el nuevo gobierno, las encuestas son de nuevo favorables a los laboristas. Muchos de los que no fueron a votar, ahora se manifiestan en contra de esas medidas, pero ya no pueden hacer nada hasta las siguientes elecciones. Y es que los humos hay que sacarlos cuando toca y en el ámbito correspondiente.

Publicado en:
http://www.dclm.es/news/120/ARTICLE/85861/2010-01-05.html
Lanza de Ciudad Real,edición en papel,pág. 25, Opinión, el 06-01-2011.
http://www.lanzadigital.com/opinion/humos_actuales_y_futuros-18368.html

domingo, 26 de diciembre de 2010

Sin malos humos

El próximo día 2 de enero de 2011 entrará en vigor la ampliación de la Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo, de finales de 2005. Era algo esperado por la mayoría de la población no fumadora, siendo ésta más del 70% del total. Con ello, España se adelanta un año en la adaptación de su regulación a las directrices de la UE, desde donde se propone que en 2012 todos los países integrantes de la Unión prohíban fumar en bares y otros establecimientos de hostelería. El tema no es baladí, pues son casi 650.000 los europeos que mueren cada año por enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.

Tras cinco años de funcionamiento de la Ley, según su primera redacción, se ha podido constatar que durante el primer año los infartos de miocardio en hospitalizados se redujeron una media del 10%; a los dos años de vigencia, más de un millón de personas dejaron de fumar, el aire contaminado por el humo del tabaco bajó un 30% y los niveles de nicotina en ambiente se redujeron un 83% en los centros de trabajo.

No se trata de una situación pionera en el mundo en la que esté por comprobarse cómo va a reaccionar la gente. Concretamente, en la UE ya hay trece países en donde se aplica la prohibición de fumar en bares y similares. El año pasado tuve la ocasión de visitar las capitales de Francia e Inglaterra, en cuyos países llevan ya tiempo con la aplicación de esta norma, y pude constatar la normalidad con la que funcionaba todo. En los bares y restaurantes, ocupados por clientes tomando sus consumiciones, había un ambiente limpio y se veía con naturalidad que quien quisiera fumar saliera fuera, tal como ya ocurre en nuestros centros de trabajo.

En nuestro país estamos muy acostumbrados a que se fume en los locales, donde más repercusión tiene la ampliación de la ley. Los representantes del sector han sido los más beligerantes contra dicha norma, aduciendo básicamente posibles pérdidas de negocio. También se quejaban de la inversión efectuada para separar las zonas de fumadores, si bien esa ha sido una realidad en menos del 3% de todos los locales mayores de 100 metros cuadrados existentes en España. Es de suponer que en cinco años ya hayan amortizado su inversión con la atención facilitada a sus clientes.

Se deben de tener en cuenta otras consideraciones: los clientes habituales continuarán frecuentando este tipo de establecimientos, pues sin bares en los que se pueda fumar, no habrá competencia. Familias con niños pequeños, que antes no iban por el ambiente enrarecido, ya no tendrán inconveniente. Por tanto, una vez superado el momento inicial de cierta desorientación, tendrán aún más clientela.

El negocio de la hostelería no es lo realmente importante de esta Ley, sino la salud, respecto a la cual todo el mundo conviene en que no tiene precio. Los datos que se manejan indican que el tabaco es el responsable del 95% de los cánceres de pulmón, del 90% de los casos de bronquitis, del 30% de las cardiopatías coronarias y de otros tipos de cáncer asociados a las zonas corporales por donde circula el humo del cigarro. Si, a sabiendas de esto, hay quien prefiere seguir fumando, podrá afectarse a sí mismo cuanto quiera, pero la ampliación de la Ley hará que, por lo menos, disminuya su influencia en las personas de su entorno.

Publicado en: 
http://www.dclm.es/news/120/ARTICLE/85179/2010-12-26.html
Lanza de Ciudad Real en su edición en papel, en Opinión, pág. 23.

domingo, 19 de diciembre de 2010

¿A dónde va Europa?

Cuando llegan las elecciones al parlamento europeo, muchas personas deciden no ejercer su derecho al voto, en la creencia de que no les afecta demasiado. Del resultado de quienes sí fueron a votar, el 7 de junio de 2009, surgió la actual composición del europarlamento, con mayoría conservadora y liberal. El pasado día 14 fue rechazada una directiva llamada de “permiso único” en donde se iba a hacer legal una serie de discriminaciones laborales y pérdida de derechos para los trabajadores procedentes de países externos a la UE.

Entre los derechos que habrían perdido de haber salido aprobada la directiva, cabe destacar no cobrar su pensión de jubilación en caso de regresar a su país, después de llevar años trabajando y cotizando en la UE, lo que les obligaría a quedarse. Otro punto importante es que no podrían haber disfrutado de sueldos europeos por trabajos desarrollados en la UE, sino la misma cifra que se cobrase en sus países de origen. No imagino yo a nadie comprándose la comida en las tiendas de Francia, por ejemplo, con el sueldo de Senegal, no digamos tomarse una consumición o asistir a un evento cultural.

Estos días se han cumplido dos años desde que el eurodiputado socialista español, Alejandro Cercas, liderara la consecución del rechazo de la eurocámara a otra directiva no menos polémica, que pretendía establecer jornadas semanales de 65 horas, como una negociación entre empleador y empleado. Ahora ha vuelto a ser él quien ha liderado este nuevo rechazo. Empieza a ser problemático que este tipo de directivas consigan llegar al europarlamento y estar en un tris de ser aprobadas. Así, no resulta descabellado plantearse qué tipo de directivas estará pergeñando algún lobby con aviesas intenciones hacia los trabajadores.

Cuando se desató la crisis financiera en 2008, con la caída del banco norteamericano Lehman Brothers, la gente lo vio como algo ajeno. Se oía hablar de la crisis en todos los medios de comunicación, pero no fuimos conscientes de su gravedad hasta la progresiva subida de las cifras del desempleo, el recorte medio del 5% que los funcionarios sufrieron (quienes se sentían los más protegidos) o la congelación de las pensiones más elevadas, entre otros.

Hoy ya es del dominio general que la crisis la provocaron las llamadas políticas “neocon”, el “todo vale” de la ingeniería financiera (por cierto, qué mal uso del término ingeniería). Destacados líderes mundiales han manifestado la necesidad de poner coto a la voracidad de los tiburones financieros; pero aún nadie se ha atrevido a ponerle el cascabel al gato y parece resultar más fácil controlar otras variables económicas, para que al final acabe pagando el pato el más débil.

Un claro caso ha sido el del conservador británico David Cameron, quien prometió una serie de ventajas antes de las elecciones y, una vez ganadas, nada de lo dicho. Día sí, día también, se están montando protestas de diversos sectores, sobre todo el estudiantil, ante el impresionante incremento de las tasas académicas. Quizá si muchos de esos manifestantes hubieran acudido en su momento a las urnas, ahora no tendrían que salir a la calle.

Muchos se preguntan cómo es posible que un gobierno progresista, como el español, esté ahora aplicando algunas políticas económicas que parecen emanadas del más puro estilo conservador. Otros comentan que si este gobierno las aplica, habría que ver qué no haría un gobierno realmente de derechas. Desde Bruselas se han dado instrucciones a todas las economías de la zona euro para establecer una política de recortes; política que están acatando todos los Estados, en mayor o menor medida, con independencia de colores políticos.

Parece haber fuerzas interesadas en que el llamado estado del bienestar, conseguido en Europa durante décadas, llegue a su fin. Las declaraciones de Aznar, por ejemplo, hace unos días en el Wall Street Journal, no dejan lugar a dudas sobre un especial empeño en caminar en dirección opuesta al interés mayoritario de la ciudadanía. Él lo aplicaba a España, pero la receta es igualmente válida para toda la eurozona. El adormecimiento relativo de la ciudadanía europea toca a su fin y empieza a vislumbrarse el toque a rebato.

Publicado en:
http://www.dclm.es/print.php?a=84658
Lanza de Ciudad Real, 21-12-2010, pág, 35.

domingo, 5 de diciembre de 2010

¿Quién controla al controlador?

En estos momentos la respuesta a la pregunta del titular es fácil: el Ejército del Aire, por orden del gobierno. Tanto han tensado la cuerda los controladores aéreos, que el gobierno se ha visto obligado a apurar los recursos que la Constitución pone a su alcance y decretar el Estado de Alarma. Éste es el menos grave de los que desarrolla la Ley Orgánica 4/1981 de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio y es la primera vez que se aplica en nuestra democracia.

Ha sido “vox populi” que se trata de unos trabajadores privilegiados y, por los medios de comunicación, se han escuchado opiniones de los afectados que no les dejaban en muy buen lugar. Con unos sueldos que, en algunos casos, incluso superan a lo que cobra la señora Cospedal, aún quieren mantener una serie de privilegios, mientras el común de los funcionarios ha visto reducidos sus emolumentos en una media del 5% a consecuencia de la crisis.

Todo arranca con el primer convenio colectivo firmado entre la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) y el ente público Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) que publicó el BOE de 18 de marzo de 1999, (con Aznar como presidente del gobierno) y con efectos desde el 1 de enero de aquel año hasta el 31 de diciembre de 2004, donde se establecían prórrogas pactadas o automáticas. Leyéndolo, hay que reconocerles que lo negociaron muy bien.

A lo largo de los últimos años se han producido distintas situaciones conflictivas entre AENA, el ministerio de Fomento y los controladores, con la negociación del segundo convenio como fondo. Las presiones de estos últimos han provocado distintas huelgas encubiertas a base de enfermedades colectivas. Éstas les impedían asistir a su puesto de trabajo, mientras utilizaban como rehenes a los usuarios de los medios de transporte aéreo. ¿Alguien se imagina algo parecido con los trabajadores de las compañías que abastecen de energía (gas y electricidad) a las poblaciones, cortando el suministro?

Reconozco el derecho que tiene cualquier trabajador a defender sus derechos con los medios que le ley pone a su alcance, pero no se pueden sobrepasar determinadas líneas rojas que perjudiquen a terceros inocentes e indefensos. Está por evaluarse el alcance que tendrá en la economía la huelga salvaje de los controladores aéreos españoles, alcance que trasciende nuestras fronteras (ahora deberán hacer frente a sus responsabilidades legales). Además de los aspectos económicos, sin duda muy importantes, están los irrecuperables daños morales sufridos por cada una de los cientos de miles de personas, que por distintos motivos viajaban, a quienes les han truncado sus expectativas.

Previendo el problema que podía ocasionar el colectivo de controladores aéreos, el gobierno ya venía utilizando el decreto ley para, primero devolver a AENA el control, y luego establecer el número de horas efectivas y su cómputo. Los controladores, quienes no querían ser controlados, decidieron presionar al límite utilizando como rehenes a la población civil en unas fechas tan señaladas como el puente de la Constitución. El gobierno ha hecho lo que tenía que hacer, tanto en el primer caso como después, para evitar que un pequeño grupo de trabajadores pusiera en jaque al país. Ahora, sometidos temporalmente a la jurisdicción militar, están todos en sus puestos. Esperemos dos cosas: una, que esta situación no se vuelva a repetir (Rubalcaba dice que eso no ocurrirá) y otra, que no se aproveche por algunos para decir a la italiana: “piove?, porco governo” (¿llueve?, cerdo gobierno).

Publicado en: http://www.dclm.es/news/120/ARTICLE/83417/2010-12-05.html
Publicado en: http://www.lanzadigital.com/quien_controla_al_controlador_pdf_17730.html

sábado, 27 de noviembre de 2010

Querido euro

Desde el origen de la moneda única, el primer problema serio que afectaba al euro sucedía la primavera pasada con motivo de la crisis griega. No estaba contemplada la posibilidad de una crisis de tal calibre en un país de la euro zona ni, por tanto, estaban articuladas las vías para una solución. Se hubo de improvisar a toda prisa poco antes de las elecciones alemanas en Renania del Norte-Westfalia, en donde se perdió un tiempo precioso ante la indecisión (lógica, mirando a sus electores) de Angela Merkel, lo que provocó el ataque de los mercados a Grecia, con las consecuencias consabidas.

La prensa especializada en economía llama PIGS (acrónimo de cerdos en inglés) a los países cuyas iniciales son Portugal, Irlanda, Grecia y España para referirse a las citadas naciones de la euro zona. Tras la caída de Grecia, y su salvamento por la UE, le ha tocado el turno a Irlanda. Los mecanismos establecidos durante la crisis griega han venido bien ahora para atender la petición irlandesa, aunque los problemas irlandeses son diferentes a los griegos: en Irlanda es la banca la que debe ser rescatada. En Portugal el gobierno socialdemócrata llegó a un acuerdo, actualmente en entredicho, con la oposición con el fin de salvar la economía, que se encuentra en la picota por los recientes ataques de los mercados.

Y, respecto a España, no hay acuerdos con la oposición. Unas declaraciones inoportunas sembrando dudas en los mercados, o haciéndose eco de ellas, parecen haber ocasionado una caída notable del IBEX 35 y han puesto la Prima de Riesgo española en máximos históricos. Mientras el gobierno está pidiendo colaboración para salir de la crisis, la oposición tiene el mensaje único de pedir elecciones anticipadas. La situación en España es muy distinta a la de las otras economías con problemas. Los ratios de las cuentas públicas, del sistema financiero o de los desequilibrios macro económicos así lo confirman. En nuestro país la banca, con una participación del 95%, superó con sobresaliente las pruebas de estrés a las que fue sometida tiempo atrás. Ahora, desde la UE se le pide una mayor colaboración informativa en cuanto a sus balances en materia de riesgos inmobiliarios.

¿Quiere decirse que esté en riesgo la existencia misma del euro? Quizá eso sería posible si Alemania y Francia, verdaderas locomotoras de la zona euro, pensaran que se podrían salvar dejando de lado a las demás. Pero la hipotética situación sería catastrófica no sólo en aquellos países que cayeran, sino para las propias locomotoras, quienes serían arrastradas por el tsunami. Éste alcanzaría tal magnitud que afectaría a la economía mundial en su conjunto, de modo que no parece razonable su viabilidad.

Cuántas veces nos hemos quejado del euro por la inflación en los redondeos de los precios, sin ser así en el cobro de sueldos y pensiones. No obstante, en momentos de crisis como el actual, el euro ofrece un paraguas que no hubiéramos tenido de permanecer aislados con la peseta. Ahora es cuando se nos ocurre decir: “querido euro”.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La OTAN y su futuro

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) surgió como consecuencia de los tiempos de la llamada “Guerra Fría”, o situación en la que el mundo se dividió en dos grandes bloques de influencia político-militar: aliados liderados por los Estados Unidos o por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial.

El origen fue protegerse de la creciente influencia soviética, cuyas amenazas podrían acabar con apoderarse de países que no les tocaron en la cumbre de Yalta. Naturalmente, ello propició que el otro bloque, el soviético, creara en 1955 el Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua, más conocido como Pacto de Varsovia, por el nombre de la ciudad en donde se firmó. Una vez más se cumplía el principio de acción reacción.

A la Alianza Atlántica, que formaron primero Francia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo y el Reino Unido en el Tratado de Bruselas (los Estados Unidos se unirían a continuación, lo que proporcionó a la Alianza su auténtica fuerza) firmado en aquella ciudad en 1948, se le fueron sumando países a lo largo de todos estos años. España se adhirió en 1982 durante el gobierno socialista de Felipe González.

Los últimos países en sumarse a la OTAN han sido varios de aquéllos que estuvieron en su día bajo influencia soviética, como las repúblicas Bálticas, Bulgaria, Eslovenia, etcétera, hasta completar el total de 28 los países que la integran en la actualidad. Con todo ello, y desde la desintegración de la Unión Soviética en 1991, la influencia del Pacto de Varsovia se ha quedado reducida a su existencia sobre el papel, siendo aquélla la única fuerza existente en todo el Hemisferio Norte.

Así, la OTAN se ha constituido en el policía del mundo, actuando militarmente en los países en donde, según su criterio, peligraba la democracia o podían suponer una amenaza a nuestro estilo de vida occidental. Pero también sucede que, desaparecida la razón del origen de su fundación, es decir, la amenaza soviética, se había llegado a la disyuntiva de o bien propiciar su desaparición e integrar parte de sus funciones en la ONU o su refundación y adaptación a los nuevos tiempos.

En la reunión de Lisboa, que ha terminado este domingo, día 21 de noviembre, se ha optado por su adaptación. Aunque el nombre seguirá siendo el mismo, habrá variaciones sustanciales en la nueva OTAN y sus funciones con la conocida hasta ahora. Los nuevos tiempos ya no requieren unos gastos tan desorbitados en armamento, pues el sinsentido que supuso la escalada militar de los bloques de la Guerra Fría no tiene cabida en estos momentos. Ahora el enemigo es otro. Según la Doctrina Estratégica aprobada en Lisboa, las nuevas amenazas tienen que ver con el terrorismo internacional encabezado por Al Qaeda (La Base), el crimen organizado, la trata de seres humanos…

Se cifra en una treintena los países que tienen o estén en posibilidad de llegar a tener armas nucleares y que puedan suponer una amenaza para el mundo o para alguno de los países de la Alianza. El reforzamiento y ampliación del escudo antimisiles, al que se suma ahora Rusia, supondrá un incremento del gasto militar, pero ese gasto se verá reducido en otras partidas. Se enfatiza el artículo quinto del Tratado (cualquier país atacado por un tercero, supondrá un ataque a todos los países integrantes de la OTAN) y se arrogan el derecho del “ataque preventivo” en cualquier parte del mundo que se considere una amenaza. Por ello, el secretario general, el danés Anders Fogh Rasmussen, asegura que el nuevo concepto estratégico no es una simple declaración de principios, sino un plan de acciones que será aplicado de forma rigurosa.

Pero ahora ya hay amenazas que no cuestan tanto a un hipotético enemigo, como son los ciber ataques. Con una red de ordenadores debidamente manejados se puede paralizar la economía mundial. Un hacker puede alterar el sistema de defensa de los Estados Unidos, ¿recuerdan la película Juegos de Guerra? Se pueden atacar los suministros de energía o de agua a cualquier gran población. Las autopistas de la energía (grandes oleoductos y gasoductos) que vienen de oriente a occidente son también objetivos a proteger.

La nueva amenaza para occidente ya no es el enfrentamiento clásico en el que dos ejércitos se iban al campo y se disparaban. El nuevo enemigo es más bien un terrorista y el enemigo de éste es la población civil. Así pues, la nueva OTAN será como el cirujano que ataja el mal cortando una parte del cuerpo. Habría que establecer, siguiendo el símil de la medicina, tratamientos adecuados previos para no tener que llegar a esos extremos y que ese cuerpo funcione con normalidad. Los miedos, hasta cierto nivel, actúan de manera preventiva, pero superados ciertos umbrales paralizan y se convierten ellos mismos en nuestro peor enemigo.

Publicado en:

http://www.dclm.es/news/120/ARTICLE/81869/2010-11-21.html
Lanza de Ciudad Real, Opinión, pag. 32. 23-11-10