lunes, 5 de marzo de 2012

Internet en el Hospital General

Carta al director del diario La Tribuna de Ciudad Real:

Recientemente, he intentado conectarme a Internet como visitante en el Hospital General Universitario de Ciudad Real y me he llevado la sorpresa de otra cosa más que ya no funciona. Me dirigí a Admisión y la persona que amablemente me atendió, me comunicó que recibieron “orden de Toledo” y desde el pasado mes de diciembre han eliminado este servicio al paciente y al visitante, que tan buenos resultados estaba ofreciendo.

Es comprensible el ahorro en algunas partidas por una gestión más afinada, aunque no comprenda la “obligatoriedad” de que haya un sinnúmero de sillas con un brazo roto por las habitaciones (habrá que ingresarlas), pero no entiendo que un servicio como Internet, sin coste alguno adicional, funcionando a plena satisfacción de pacientes y visitantes, se haya retirado. Naturalmente, he realizado la correspondiente sugerencia en la página del Sescam establecida al efecto: http://sescam.jccm.es/sgrsWeb.

Quizá esa “orden de Toledo” debiera reconsiderarse y restablecer ese servicio, hoy día tan elemental, pues la alegría y el hospital son compatibles.

Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, 04-03-2012, página 4.


domingo, 26 de febrero de 2012

Programación de quirófano en el HGUCR


Recientemente han citado por teléfono a la persona de un familiar para ser intervenida en el Hospital General Universitario de Ciudad Real, indicándole día y hora para efectuar el ingreso. Ante la necesidad de justificar previamente su falta a partir de esa fecha, me he encargado de hacer la gestión de pedir un documento en el que se reflejaran esos términos. Para ello, me he dirigido al servicio de “Programación de quirófano”, sito en la planta baja. La administrativa que me ha atendido me ha hecho saber que eso no se daba. Le he mostrado mi extrañeza puesto que si se había citado por teléfono, era porque había una programación. Lo único que pedía era su constancia en un documento para justificar previamente, donde corresponda, su intervención en la fecha indicada.

Me ha dirigido a “Admisión” en donde me han comunicado lo mismo y desde allí, me han redirigido a “Atención al usuario”. Una vez expuesta mi necesidad y las razones, la persona que me ha atendido lo ha ido a consultar con su jefa. A la vuelta, me ha dicho que hay mucha gente que suele pedir ese documento, pero nunca lo dan porque se pueden producir variaciones y que ya dan un documento cuando se produce la hospitalización, si así se solicita. Le he argumentado que es una programación y, como tal, me hago cargo de sus variaciones. Tan sólo es plasmar en un papel lo que se comunica por teléfono, si se pide. A lo sumo, me ha sugerido que lo comunique en la página Web del Sescam: http://sescam.jccm.es/sgrsWeb. Naturalmente, he enviado la sugerencia y también lo hago público en este medio de comunicación, por si alguien más necesita de algo tan elemental y que, sorprendentemente, todavía no está resuelto.

Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, 26-02-2012, página 4.

Publicado en Lanza de Ciudad Real, 29-02-2012, página 42.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Derechos y servicios sociales


Si el Principio de Conservación de la Energía reza: “la energía ni se crea ni se destruye, solamente se transforma”, igual se podría establecer el Principio de Conservación de la Riqueza de esta manera: “la riqueza se crea y no se destruye, solamente cambia de dueño”. Lo cual se me antoja también una gran verdad, porque si por un lado, por ejemplo, los medios de comunicación se hacen eco de la bajada de las ventas en el sector del automóvil resulta que, por otro, las ventas de coches de lujo se han disparado a cifras astronómicas. Igualmente, los grandes yates, las casas de ensueño, las joyas, el oro… están alcanzando cotas nunca vistas y difícilmente imaginables para la mayoría.

Nuestra sociedad está siendo bombardeada con informaciones sobre la difícil y delicada marcha de la economía europea en general y de la nuestra en particular, hasta el punto de llegar a aceptar como inevitables una serie de medidas, recortes, reformas, ajustes o como le convengamos en llamar, que no son otra cosa (llamándolas por su nombre) que menos sueldo con más horas de trabajo, mayores facilidades para el despido y subidas de precios en el horizonte. Mientras, veremos alejarse derechos sociales que parecían consolidados, como la Educación pública de calidad, la Sanidad general gratuita, Dependencia, y otros, de tal forma que, al tener que costearlos las familias, suponga de hecho una bajada añadida del poder adquisitivo. Así, toda la riqueza generada que se le restase a la mayoría, iría a parar a los del lujo citados en el párrafo anterior, de los que nadie se acuerda mientras se está criticando a los políticos.

¿Por qué se puede producir eso? Por un cambio en el lenguaje. Relean el discurso de investidura de la señora Cospedal, como presidenta de nuestra región, y se encontrarán con que cita un “plan de garantía de los servicios sociales básicos”. Ahí está la clave, en llamar servicios a lo que son derechos. Disponemos de los derechos sociales básicos, y además, las farmacias, las residencias de mayores concertadas, las viudas… también tienen derecho a cobrar. En cambio, los servicios se prestan en función del dinero que hay. Si se dice que no hay dinero para atender los derechos, pues que lo saquen de donde está, y eso lo pueden hacer los gobiernos al generarse actividad económica o mediante impuestos. Lo que no debe ocurrir es que la crisis la paguen justo quienes no la han provocado, los más débiles. Es decir, los servicios podrán funcionar mejor o peor, pero los derechos se deben respetar y atender de manera obligatoria.

Exigencias de Bruselas hicieron que el presidente Zapatero, en mayo de 2010, tomara entre otras la decisión de congelar el incremento de las pensiones más elevadas durante solo un año (las más bajas siguieron con su crecimiento). Por cierto, durante los ocho años de gobierno de Zapatero, las pensiones mínimas se incrementaron un 27%, mientras que durante los otros ocho de Aznar tan solo subieron un 4%, y eso que era época de bonanza económica. Esta medida que se tomó para evitar a España ser intervenida, como le ha sucedido a otras naciones europeas, podría no haber sido necesaria si no se hubiera retirado el impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, por ejemplo. Pero esa retirada se hizo en época de bonanza económica; recuérdese que a finales de 2007 se consiguió la mayor tasa de empleo jamás alcanzada en España, con veinte millones y medio de personas trabajando y cotizando. La crisis vino después.

Últimamente no parece haber otra noticia más importante que la referente a los mercados. Parece como si fueran ellos quienes gobernaran el mundo, pero la democracia indica ser el pueblo quien elige a sus gobernantes y ser estos quienes deben de tomar las decisiones. Tengo la impresión de que los mercados ya han elegido gobierno para España y nos lo están metiendo por los ojos con los potentes medios de comunicación de que disponen. Pero el próximo día 20, cada persona con derecho a voto tiene la opción de darle la razón a esos mercados, o votar por otras opciones diferentes que nunca han gobernado, o bien votar por la otra opción con posibilidades reales de formar gobierno. Esa es la decisión personal e intransferible, que cada votante tendrá el derecho y el deber de ejercer, con responsabilidad ante sí mismo y ante sus conciudadanos. Lo demás son solo encuestas.

Lanza de Ciudad Real, páginas de opinión, pag. 35, 15- 11-2011.

martes, 8 de noviembre de 2011

R. frente a R.


Rubalcaba frente a Rajoy o Rajoy frente a Rubalcaba, como ustedes prefieran. Por eso he titulado la crónica de esta manera. La pregunta que surge en primera lugar es ¿quién ganó en el debate del lunes día 7? Yo pienso que en primer lugar ha ganado la democracia. He de confesar que no pensaba que Rajoy aceptara debatir desde la posición que le daban las encuestas y seguramente sus asesores estarían divididos, pero es bueno que se haya celebrado finalmente el debate, eso sí, esta vez solo uno y no dos como ha sucedido en las cuatro ocasiones anteriores entre otros aspirantes a presidir el gobierno de España. En cualquier caso, creo que sería intersante que se estableciera de manera “oficial” para el futuro.

A la hora de escribir este artículo desconozco el seguimiento que ha tenido el debate. Lo que es evidente es que a la gente le interesa la política más de lo que a algunos les gustaría, y le interesa porque está clara la importancia que tiene para la vida real de cada uno y para la de todos. En el análisis del debate cada editorial de la prensa y cada partido político dará por ganador a “su” candidato. Como sucede con el fútbol, donde viendo en la misma televisión el mismo partido, unos ven penalty y otros no lo ven, puede haber sucedido con el debate.

Me ha gustado más la fórmula empleada en esta ocasión de poderse interrumpir los candidatos porque eso ha dado más color, dentro de las rigideces habituales. Y entrando ya en el análisis, al principio Rajoy ha aparecido visiblemente nervioso y exponiendo excesivas cifras leídas que podían cansar a la audiencia y Rubalcaba se dirigía a él sin utilizar el condicional al preguntar qué iba a hacer, como si le diera por ganador de las elecciones.

A medida transcurría el tiempo se igualaron las posiciones, y en varias ocasiones Rajoy balbuceó cuando Rubalcaba le ponía contra las cuerdas al evidenciar las calculadas ambigüedades del programa del PP, pareciendo saberse mejor el programa que el propio Rajoy. Éste ha centrado sus intervenciones en aquello que el PSOE ha hecho mal, según su criterio, con pocos datos sobre lo que haría en caso de ganar y Rubalcaba ha expuesto varias propuestas concretas y ha desenmascarado el programa de su rival, con varias preguntas directas sobre el mismo que no han obtenido respuesta por parte de su oponente.

A la salida, se ha visto más rígido a Rajoy y más relajado a Rubalcaba. Si nos atenemos a lo que el lenguaje no verbal que cada uno reflejaba, el ganador ha sido Rubalcaba y en el debate en sí, a los puntos (como en el boxeo) también ha ganado el candidato del PSOE. Creo que el equipo de Rajoy, que fue quien exigió un solo debate y no dos, como era la costumbre, ahora se estará arrepintiendo. Otra cosa será la influencia que el debate tenga sobre el resultado electoral del próximo día 20. Al final eso será lo verdaderamente importante.

Publicado en: Lanza, páginas de opinión, página 33, 09-11-2011.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Esto es lo que hay


Ya estamos de nuevo ante otras elecciones, esta vez generales. Las encuestas parecen indicar mayoritariamente que va a ganar Rajoy en vez de Rubalcaba. Básicamente, quienes se inclinen por la gestión privada de lo público solo pueden votar a Rajoy y quienes prefieran la gestión pública de lo público, además de a Rubalcaba, tienen otras opciones.

Cuando se nos dice desde el Partido Popular que quieren mantener los servicios sociales básicos y crear empleo, la lectura real es: hasta que no se cree empleo, no se darán las condiciones presupuestarias para mantener esos servicios y si no se les quiere recortar, habrá que privatizar o copagar. Por tanto, aquellas personas que quieran esto ya tienen su opción votando al partido que representa esa voluntad.

En el otro lado existen más opciones. Cada uno de los partidos de izquierda aglutina diferentes sensibilidades, de tal manera que la ciudadanía puede dar su voto ajustando más su pensamiento a un determinado partido. Ahora bien, de toda la izquierda, el único partido con posibilidades reales de gobernar es el socialista. La dispersión del voto en la izquierda favorece que gobierne la derecha, pero eso no quiere decir que ésta represente a la mayoría de lo que piensa toda la ciudadanía, sea de la tendencia que sea, porque además habrá mucha gente que no acuda a votar.

Como de lo que se trata ahora es de que España salga de la crisis, genere las condiciones adecuadas para la creación de empleo y se mantenga el Estado del Bienestar, los que ganen las elecciones deberían tener en cuenta una palabra últimamente en desuso: el consenso. La crisis que padecemos ya es estructural y muchos dicen que sistémica. Es más, ahora nos vendrá una segunda oleada que llegará a finales de año y comienzos del próximo, gane quien gane. Por tanto, sería muy deseable que las decisiones de Estado, aquellas que afecten al conjunto de los españoles, fuesen con el mayor grado de consenso posible y no cayésemos en lo que otras veces ha ocurrido en el Parlamento: el rodillo de quien gobierna con mayoría absoluta.

Los consensos a veces se producen por voluntad de quien gobierna, cuando lo hace por mayoría absoluta (las menos de las veces), y otras por voluntad del pueblo al no permitir con su voto que ningún partido pueda gobernar si no es consensuando con los demás. Así pues, de nosotros, de la ciudadanía, depende lo que salga de las urnas el próximo día 20 por la noche. Esta es la mejor encuesta. Esto es lo que hay.


miércoles, 26 de octubre de 2011

Libia después de Gadafi

Después de siete meses de contienda civil, Libia se enfrenta ahora a su futuro tras la muerte del dictador Muamar el Gadafi el pasado día 20 de octubre (a veces las fechas se solapan, pues ese mismo día estábamos en España con el comunicado de ETA). La resolución 1973 de la ONU consiguió a partir de su promulgación, el día 17 de marzo pasado, que la intervención de la OTAN “desde el aire” frenara la masacre que estaba ejecutando sobre la población civil el ejército, a las órdenes del dictador y de sus hijos, en las ciudades sublevadas. Ciudades que se sublevaron debido a la brutal represión ejercida por el régimen gadafista contra las protestas del pueblo, fruto del efecto contagio de la Primavera Árabe, que había empezado en Túnez.

La campaña militar de la Alianza Atlántica, en la que también ha participado España de manera minoritaria, ha estado liderada por el Reino Unido y Francia, pues los Estados Unidos ya tienen abiertos suficientes conflictos y prefirieron delegar en Europa. Se decidió que fuera la aviación quien se hiciera cargo de la ayuda a los rebeldes y que fueran éstos quienes actuaran sobre el terreno, pues una intervención con infantería extranjera no era aceptada por la Liga Árabe y otros países. Resultaba chocante ver las imágenes de televisión con los rebeldes a bordo de coches “tuneados” a modo de caballería mecanizada, cargados con armas de guerra, ir al contraataque o replegarse mientras les acompañaba el paisanaje a modo de infantería.


La ayuda de la OTAN ha sido determinante para darle la vuelta a la tortilla y que los rebeldes se hicieran con el poder en Libia. De momento, un Consejo Nacional de Transición tiene las riendas hasta que se convoquen elecciones en un plazo no superior a un año. La clave está en cómo van a dirigir el país las nuevas autoridades, cuya credibilidad internacional ha quedado en entredicho, sobre todo después de haberse hecho públicas las repelentes imágenes de la captura y muerte del dictador. Debido a la presión internacional, parecen inclinados a autorizar una comisión de investigación que aclare esas circunstancias. Las razones esgrimidas para que la ONU autorizara la intervención en Libia fueron humanitarias, pues se estaba masacrando a la población. Ahora habrá de verificarse si no sucede lo mismo con los vencidos. No olvidemos que si han enterrado a Gadafi, y a uno de sus hijos, en un lugar secreto del desierto para evitar convertirlo en lugar de peregrinaje, es porque cuentan con mucha gente del lado del depuesto dictador.


Ahora quedan las labores de reconstrucción, labores que seguramente se encargarán a empresas procedentes de los países que han ayudado a los rebeldes. En cuanto a los hidrocarburos, quizá una importante razón para la intervención internacional, aunque no se haya manifestado así, ya se han reiniciado las extracciones en algunos de los yacimientos que aún permanecían parados. Al parecer, las cancillerías occidentales están en un compás de espera a ver cómo se desarrollan los próximos acontecimientos. El nuevo gobierno, de tendencia islámico salafista, va a instaurar la Sharía o ley islámica en Libia. Saif al Islam, el hijo de Gadafi que más arengaba contra los rebeldes, ha escapado al desierto y puede contar con el apoyo de las tribus del interior. Las cosas no deben estar lo bastante claras cuando el Consejo Nacional de Transición ha pedido a la Alianza Atlántica que prorrogue un mes más su estancia en el país africano.


Publicado en: http://www.dclm.es/noticia.php?noticia=103844, 26-10-2011.

Publicado en: http://www.lanzadigital.com/opinion/libia_despues_de_gadafi-25706.html, 26-10-2011.

Publicado en Lanza, edición en papel, página 31 de Opinión, 27-10-2011


sábado, 8 de octubre de 2011

Eufemismos

El diccionario de la RAE cita eufemismo como: “Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante”. Me viene a la memoria el nombre que daban los nazis a los campos de exterminio: Campos Familiares. Seguramente sería porque metían allí a toda la familia de judíos. Para más recochineo, sobre la puerta del Campo con forma de semicírculo colocaban un cartel con el texto: “Arbeit macht frei”, el trabajo te hace libre.

En nuestra vida cotidiana utilizamos eufemismos para nombrar muchas cosas o acciones. Por ejemplo, llamamos residuos sólidos urbanos a las basuras, nos excusamos para ir al baño, y todos convenimos en que no te vas a bañar en ese momento, y un amplio etcétera. Lo que la presidenta Cospedal llama Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos, está siendo interpretado por amplias capas de la sociedad castellano-manchega como un duro plan de recortes de esos mismos servicios sociales básicos, con el despido de personal docente y se prevé que sanitario, farmacias y personas dependientes que no cobran… y lo que es peor, muchas personas interpretan esto como el comienzo de la que se avecina una vez pasen las próximas elecciones generales del 20 de noviembre.

Si, en la Convención de Málaga del Partido Popular, Mariano Rajoy pone como ejemplo a nuestra Región de lo que su partido está dispuesto a hacer en España, en caso de ganar las elecciones, ya sabemos varias cosas: una, culpará al anterior gobierno de la situación económica; dos, someterá a nuestro país al Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos que ya se está desarrollando aquí, con las consabidas consecuencias; tres, dirá que no puede hacer nada hasta que las cuentas le salgan. Y, mientras tanto, más personas al paro, la economía en recesión y la calle revuelta. Eso sí, de todo lo que suceda culparán a Zapatero. Cuando alguien adquiere una empresa en funcionamiento, se subroga en su balance, es decir, se hace dueño de las ganancias y de las pérdidas. Su buena gestión consistirá en sacar adelante esa empresa. Pues con los gobiernos sucede lo mismo. Echar la culpa al anterior no vale, hay que gestionar con lo que hay, y si no sabes o no puedes, debes dejar que se ponga otro, pues nadie te obliga al cargo.

Hace unos días, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Rouco Varela, manifestaba que los obispos “orientarán” a los católicos ante las próximas elecciones generales. Uno se pregunta si esa orientación tendrá que ver con el Evangelio porque, como están las cosas, viene a colación la expulsión de los mercaderes del templo por Jesús (Jn, 13-22), ¿van a hablar contra esos mercados que están esquilmando a los más débiles en todas las naciones, con motivo de la crisis que ellos mismos han provocado? ¿Van a pedirnos el voto para aquellos partidos que propugnen la justicia social, la igualdad, la tolerancia, el respeto al prójimo y la protección a los más débiles, es decir, a los más próximos al mensaje evangélico? En este contexto, un pasaje que me llama especialmente la atención, es aquel en el que unos fariseos quieren meter a Jesús en política y le preguntan si deben pagar sus impuestos a Dios o al César. Él les pidió una moneda y preguntó de quién era la efigie. Cuando le respondieron que del César, contestó con la famosa frase: “lo que es del César pagádselo al César, y lo que es de Dios, a Dios” (Mc, 12, 13-17). Si el Maestro eludió meterse en política, deberían pensárselo sus representantes.

Lanza, edición en papel, página 20, 10-10-2011