sábado, 3 de enero de 2015

Grecia y España


La reciente situación política que se ha vivido en Grecia y que ha desembocado en la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el próximo día 25, ha supuesto un terremoto en las bolsas y en las cancillerías europeas. El FMI ya ha anunciado la paralización de la ayuda que se iba a conceder al país heleno, quizá como medida de presión a aquella ciudadanía. Varias instituciones europeas, a través de sus responsables políticos y económicos, han lanzado avisos más o menos directos del peligro que se avecina si los griegos eligen al candidato que muchos sondeos dan como ganador, Alexis Tsipras, líder del partido Syriza.

Recordemos que la economía griega supone tan sólo entre el 2 y el 3% del PIB de la euro zona y que aquel país ha estado muy mal gestionado en los últimos años. Gran parte del peso de su deuda es debido a que se gastaron ingentes cantidades de dinero en armamento, que les vendió principalmente la industria armamentística alemana y, en menor medida, la francesa. Recordemos también que un montante sustancial de la primera ayuda europea nunca pisó suelo griego, porque se quedó en esos dos países para pagar a su industria de armamento. Pero el pueblo heleno sí ha sufrido los lacerantes recortes que les han impuesto para la concesión de las ayudas.

El resultado ha sido un paro superior al 25%, siendo los jóvenes quienes superan el 50% (¿a qué me suena esto?), la industria en declive, un empobrecimiento generalizado, incluso de los que tienen trabajo, y una esperanza en salir de ese pozo muy mermada según todas las encuestas. Ahora el FMI, como en el caso de España, declara haberse pasado de frenada. Ese es un buen caldo de cultivo para el triunfo de los populismos, como ha sucedido otras veces en la historia reciente. Es algo parecido a si alguien sufre una enfermedad grave y ya no confía en la medicina convencional, que no le sana, cuando se buscan otras alternativas, incluso curanderos. ¿Quién se puede extrañar del ansia de supervivencia del enfermo?

El caso español tiene sus diferencias con la situación griega y también sus similitudes. Veamos: España supone entre el 12 y el 14% del PIB de la euro zona, la cuarta potencia. A Grecia la están amenazando con echarla del euro, pero a España no podrían porque sin este país se desmorona el chiringuito. Las cifras de parados en términos relativos son parecidas, y la situación política tiene también sus semejanzas. El partido emergente Syriza y su líder, Alexis Tsipras, está por ver si es comparable al español Podemos y a su líder, Pablo Iglesias. Este está a la espera del resultado de las próximas elecciones en aquél país, como si de unas primarias en España se tratara.

Sin duda, algunos partidos tradicionales estatales, los de largo recorrido, están tomando medidas. El PSOE ya renovó a su cúpula directiva, lo que frenó de inmediato la pérdida en intención de voto y supuso el comienzo de su remontada; IU está en ello y el PP, como todavía gobierna en muchas comunidades y en el conjunto de España, no ha visto aún la necesidad de renovarse. Está esperando la primera prueba en las próximas autonómicas y municipales del mes de mayo. Algunas encuestas le sitúan ya como tercera fuerza. En el PP saben que tienen muchos antiguos votantes desencantados con su gestión y esperan motivarlos con el argumento del miedo a que si no les votan ganen “los otros”, si bien el voto del miedo nunca fue un buen argumento. ¿Y el del cabreo?

Publicado en:
http://www.objetivocastillalamancha.es/content/nacional/opinion/grecia-y-espana
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/grecia-y-espana-espana-y-grecia/20150103200109068997.html
http://www.dclm.es/shh.php?id=1932
Diario Lanza de Ciudad Real, edición papel, página 17. 05-01-2015.
http://www.lanzadigital.com/news/show/opinion/grecia-y-espanya/74216

Artículos posteriores relacionados:
http://elpais.com/m/economia/2015/01/11/actualidad/1420999608_070506.html

jueves, 18 de diciembre de 2014

Cuando la gente lo note

Pobre crisis, nadie la quiere. Zapatero tardó lo suyo en nombrarla y reconocerla y Rajoy, quien desde la oposición parecía hacer creer que era aquél quien la había provocado, declaraba hace unos días que la crisis ya era cosa del pasado, aunque poco después matizó esas declaraciones, seguramente advertido por sus consejeros, ante la perplejidad de la población.

“No hay mal que cien años dure”, reza el refranero español, “ni cuerpo que lo aguante”, añade el acervo popular. Quizá sea esa la razón por la que el sector terciario espera unas Navidades con unas ventas al nivel de 2007, pensando en aquellas personas que mantienen su puesto de trabajo, con unos ingresos más o menos como siempre y que están empezando a cansarse de la crisis y de la contención en el gasto.

Pero eso está lejos de que el gobernante crea que el conjunto de la población está en mejores condiciones. Hoy se supera con creces el medio millón más de parados que cuando Rajoy llegó al poder y 1,7 millones de familias están con todos los miembros sin trabajo. Las recientes alegrías que nos dio la EPA en contrataciones son tan pobres que se necesitarían varios lustros a ese ritmo para alcanzar el pleno empleo. Uno de cada dos jóvenes del país está en paro, mientras que otros se han marchado a aplicar sus conocimientos en países que no se gastaron un euro en su formación.

Se ha rebasado el billón de euros en deuda pública y hay un desequilibrio negativo de casi 7 a 3 en la balanza comercial; a menudo vemos cómo le van dando dentelladas a la bolsa de las pensiones que dejó el gobierno anterior, sin que sean repuestos esos importes. No se entiende, pues, que quien se supone con buena información, como el presidente del gobierno, haga esas declaraciones de final de la crisis, cuando la situación es bastante peor que cuando tomaron las riendas, si no es porque estamos en precampaña electoral.

En este entorno, bienvenida sea una gota de agua en el desierto como ha sido la ayuda concedida a algunos de los parados de larga duración y sin prestaciones (sólo al 15% de estos) que ha acordado el gobierno con los Agentes Sociales. El entrar en pre campaña electoral tiene esas cosas. Pero no nos engañemos con cantos de sirena pues, como declaró hace algún tiempo la presidenta andaluza, Susana Díaz, la crisis habrá terminado cuando la gente lo note.

Publicado en:
http://www.dclm.es/shh.php?id=1910
http://www.objetivocastillalamancha.es/content/ciudad-real/opinion/cuando-la-gente-lo-note
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/cuando-gente-empiece-notar/20141219091432067793.htm
Diario Lanza de Ciudad Real, edición en papel, página 26, 20-12-2014.  

jueves, 2 de octubre de 2014

Queridos catalanes


El haber compartido con vosotros más de once años de mi vida hace que me sienta legitimado para escribir esto. Estoy preocupado por todo lo que estoy leyendo y oyendo en estos últimos tiempos sobre la “deriva nacionalista”, según un punto de vista, o sobre el “derecho a decidir”, según el de otros. Yo sé, todos sabemos, que una cosa son los pueblos y otra sus gobernantes. No sería justo pensar que el pueblo español en su conjunto es como los gobernantes que tenemos, ni lo sería tampoco pensar que el pueblo catalán sois como esos seres que os gobiernan, por muy democráticamente que los hayamos elegido. Aunque se tienda a pensar eso.

A quienes en mi entorno les oigo hablar mal de vosotros, es más bien por motivos presuntamente separatistas e incluso por envidia cochina. Pero todos coinciden en reconoceros como un pueblo trabajador, ahorrativo, organizado. No voy a retroceder al siglo no sé cuántos, como a algunos les da ahora por hacer, para definiros. El carácter que lleváis en el ADN es amable, reservado, respetuoso, luchador, familiar, amigo de vuestros amigos. Cuesta hacer un amigo catalán, pero cuesta porque una vez que dais vuestra amistad no la rompe ni una bomba. Y todo eso es bueno. Entonces, ¿qué está pasando?

A mi modo de ver, varias cosas. Por una parte, no estáis teniendo suerte con los gobernantes. Estos actúan como quienes no saben hacer las cosas bien: buscarse un enemigo “exterior”. Es más fácil decir “España nos roba” que gobernar adecuadamente. Pero es que además ya se ha destapado el caso de la familia Pujol, con todos los “presuntos” que haya que poner delante. No hacía falta buscarse un enemigo exterior, lo teníais dentro. Luego está la cuestión de vuestra identidad. Creo que os están convenciendo de que no tenéis reconocida vuestra singularidad, cuando el grado de autonomía del que disfrutáis es mayor que el del Rosellón en Francia, por ejemplo. Y, por último, el gobierno central no parece estar por la labor de suavizar, sino más bien al contrario. Incluso en la Física, en la tercera ley del movimiento de Newton, se postula que a cada acción corresponde una reacción igual y contraria. Muchos concluyen en que la mayor fábrica de nacionalistas es el gobierno de Rajoy.

La Constitución, ese marco de convivencia que nos dimos todos los españoles en 1978, no debe ser usada para darnos con ella en la cabeza. Las leyes las hacemos las personas para las personas y son para cumplirlas. Ahora bien, son modificables también por las personas. De lo que se trata ahora es de convivir en paz, en armonía y de solucionar los problemas, no de crearlos. Bastante tenemos todos con tratar de solucionar la crisis que nos han creado, como para andar encima dándonos palos con las leyes. En las matemáticas de la unidad, uno más uno no son dos, sino más de dos. Somos mucho más juntos que cada uno por separado. Espero que el señor Mas no actúe como el flautista de Hamelin con vosotros y que el señor Rajoy no se duerma en la inacción. Que ambos se sienten y resuelvan, que para eso fueron elegidos. 

Publicado en: 
http://www.dclm.es/shh.php?id=1766
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/queridos-catalanes/20141003094324059546.html
Lanza de Ciudad Real, edición en papel, página 26. 03-10-2014
http://www.lanzadigital.com/news/show/opinion/queridos-catalanes/69836

domingo, 27 de julio de 2014

Comprar, usar, tirar y volver a comprar


Esa es la secuencia: comprar, usar, tirar y volver a comprar. Esa es la vorágine consumista que les gusta a los mercados de todo lo habido y por haber. Hace unos años criticábamos a los japoneses por fabricar productos de usar y tirar. Hoy día eso está generalizado y, aunque nos quejamos, parece ser inevitable. Es cierto que el mercado tiene sus propias regulaciones a través de los deseos, y capacidades de adquisición, de los consumidores. Pero, ¿por qué alguien ha de verse obligado a cambiar de impresora porque al fabricante se le haya ocurrido un número de copias máximo para que esta se pare? ¿Por qué una máquina corta-setos en perfecto estado se debe desechar porque ya no suministran recambios de las escobillas para ese modelo? ¿Por qué un magnífico móvil, que cumple más que de sobra con las necesidades del usuario, deviene inservible porque su punto débil es la batería y muere con ella?

Se trata de la famosa obsolescencia programada, que no es algo reciente, ni un término que se acabe de acuñar. En la Navidad del año 1924, se reunió en la ciudad suiza de Ginebra el cartel Phoebus, que agrupaba a los principales fabricantes mundiales de bombillas. Acordó establecer en 1.000 las horas máximas de funcionamiento de una bombilla, cuando ya se habían alcanzado las 2.500 horas por avances tecnológicos. Sin embargo, en la estación de bomberos de la ciudad californiana de Livermore (EE.UU.) hay una bombilla que lleva encendida de manera ininterrumpida desde 1901, y aún sigue funcionando.

Cuando el nylon irrumpió en las fábricas textiles, las primeras medias de ese material eran casi irrompibles. Rápidamente, los fabricantes comenzaron sus pruebas de laboratorio para debilitarlas y que volvieran a producirse las famosas carreras. ¿Quién no ha sufrido una avería en su coche que le haga acordarse del padre de quien lo diseñó? Pongo el ejemplo del cambio de luces de cortas a largas. Dos lengüetas de cobre se acaban quemando por la chispa que produce la extra-corriente de ruptura. Valen unos céntimos, pero obligan a cambiar el conjunto entero, cuando una simple aleación de cobre-berilio en el punto de contacto evitaría esa molesta y costosa avería.

Antes se fabricaba para durar. Todavía tengo operativo un frigorífico Kelvinator con más de 40 años, que funciona a 125 V y que jamás ha sufrido una avería. Pero, en estos momentos, estamos llenando de basura el Planeta con productos que podrían seguir funcionando si, por una parte, no existiera la obsolescencia programada y si no fuéramos tan caprichosos, por otra. Es cierto que los fabricantes tienen sus razones, pero el resto de la humanidad tenemos también las nuestras; más aún hoy día, pues no está la situación como para andar con dispendios en fabricados que se deberían poder reparar, y a un precio razonable.

Publicado en:
http://www.lanzadigital.com/news/show/opinion/comprar-usar-y-tirar/66993
http://www.dclm.es/opiniones.php?id=1449
Diario Lanza de Ciudad Real. Edición en papel, página 21. 28-07-2014.
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/comprar-usar-tirar-y-volver-comprar/20140730112018053400.html

Artículos relacionados:
http://elpais.com/m/economia/2014/10/31/actualidad/1414761553_335774.html
http://www.nuevatribuna.es/articulo/consumo/obsolescencia-productos/20170330182243138265.html
https://elpais.com/tecnologia/2017/10/13/actualidad/1507894455_001314.html

viernes, 11 de julio de 2014

El informe PISA y las finanzas


La prensa ha destacado con cierta dosis de sorpresa el último informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) sobre la capacidad de los alumnos españoles para entender las facturas y las finanzas básicas. Digamos, en primer lugar, que este estudio se realiza en alumnos de 15 años, estudiantes de 4º de la ESO en España, y que establece un análisis comparativo entre los alumnos de diferentes países que, voluntariamente, se someten a él. En el informe, que se acaba de presentar en París,  han sido 18 los países analizados y el nuestro ha obtenido el puesto número 13.

Hasta el momento, los informes PISA se hacían sobre matemáticas, ciencias y lectura. En este último se han incluido por primera vez las finanzas. Los resultados han sido similares a los anteriores informes: por debajo de la media, 484 puntos sobre 500. Los primeros puestos han sido para Shanghái-China, Bélgica y Estonia, y los últimos, para Eslovaquia, Italia y Colombia. Además, sorprende que el informe refleje un bajo conocimiento financiero en aquellos alumnos que, sin embargo, obtuvieron un buen resultado en matemáticas. En nuestro país, sólo uno de cada seis estudiantes alcanza el nivel básico en competencia financiera.

Ahora bien, si esta prueba se realizara también a la población adulta, ¿qué resultado obtendríamos? ¿Cuántas personas saben interpretar una factura? A mí me cuesta entender la de la luz, por ejemplo. Me pregunto cómo es posible que el impuesto eléctrico (que forma parte de dicha factura) sea gravado con el IVA. ¿En qué país se aplica el IVA sobre otro impuesto? No parece tener mucho sentido. Por otra parte, ¿cuánta gente entiende las condiciones para abrir una cuenta o una imposición a plazo en un banco cuando dicen el “firme usted aquí”? ¿Entendemos lo que leemos y firmamos? Es más, ¿leemos siempre lo que firmamos?

No es sólo que no entendamos demasiado sobre finanzas básicas, sino que no prestamos atención suficiente a temas básicos de nuestra sociedad. Por ejemplo, ¿cuánta gente se lee los programas de los partidos políticos para decidir qué votar? Y eso es algo fundamental para el desarrollo de nuestra vida, como vemos a diario, pues nos afecta en las condiciones de trabajo, en nuestros sueldos, en nuestras pensiones, en nuestra Sanidad, en nuestra Educación, en la convivencia y en lo básico de nuestras libertades. Es importante que en los centros de formación enseñen a nuestros hijos lo necesario para la vida, entre ello las finanzas, pero no podemos exigirles lo que no hacemos nosotros. La educación es en casa y la formación, en los centros educativos.

Publicado en:
Lanza de Ciudad Real, edición en papel, página 27 de opinión, 12-07-2014.
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/informe-pisa-y-finanzas/20140713114207051769.html
http://www.dclm.es/shh.php?id=1619

martes, 1 de julio de 2014

Subcampeones en pobreza infantil


Por las redes sociales se extendió una petición para que los futbolistas de La Roja renunciasen, en caso de ganar el mundial de Brasil, a parte de sus abultadas primas a favor de comedores escolares de verano. No obstante, como no superaron la fase de clasificación, no sabemos si habrían llegado a colaborar. España ocupa hoy el segundo puesto en la lista de países con mayor pobreza infantil: Rumanía, España, Bulgaria, Grecia e Italia. En lo que sí somos campeones es en la tasa de abandono escolar prematuro, duplicando la media. Ambos datos están extraídos de un informe de Cáritas Europa, ONG vinculada a la Iglesia Católica. 

Se sabe que los gobernantes de algunas CC.AA., tales como Castilla-La Mancha, Galicia, Madrid…, han preferido no promover los comedores escolares para niños pobres durante el estío, por temor a hacer visible la situación. Pero el problema sigue ahí. Es evidente que la política del avestruz no soluciona nada. Esos niños, que durante el curso pueden hacer al menos una comida al día en condiciones adecuadas, al llegar el verano y no poder asistir al comedor escolar, corren un alto riesgo de pasar hambre. Ante esto, como ante todo problema, existen dos tipos de solución: los preventivos y los paliativos. Los primeros tratan de evitar que los problemas se produzcan, lo que a medio y largo plazo siempre resulta más eficaz. En cambio, los paliativos se aplican cuando el problema ya se ha manifestado y lo único que se puede hacer entonces es minimizar los efectos.

Según el informe anual de UNICEF, en España hay más de 2,3 millones de niños viviendo por debajo del umbral de la pobreza, casi uno de cada tres. Ese informe destaca que el esfuerzo que España dedica a ayudar a las familias con hijos es el menor de toda la UE, un 0,5% del PIB frente al 1,4% de la media. Con estos mimbres no es difícil inferir porqué España tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo. Las dificultades para encontrar trabajo, que sufren amplios estratos de la población, son mayores para las mujeres en edad fértil o con hijos a cargo. Son conocidos numerosos casos en los que han sido rechazadas en el último paso del proceso de contratación, la entrevista personal, por esta circunstancia.

Según FEDAIA, “invertir en infancia no es sólo una cuestión ética, es también rentable”. Así lo explican numerosos estudios efectuados por organizaciones de diversa procedencia. Los problemas que arrastrará una persona que haya sido pobre durante la infancia supondrán al Estado un coste muy superior al que hubiera correspondido de haberse evitado esta circunstancia; costes a los se habrán de añadir los derivados de su desaprovechamiento como trabajador cualificado y los de las carencias en los demás ámbitos de su vida social y familiar. Por tanto, aunque sólo sea por cuestiones económicas, quienes tengan la capacidad de tomar decisiones pónganse las gafas de ver lejos y actúen en consecuencia para solucionar esta increíble lacra en los tiempos que corren.



jueves, 5 de junio de 2014

¿Y ahora qué hacemos?


Si estuviera Zapatero en La Moncloa con deflación, endeudando a España en 400 millones al día, con casi 6 millones de parados, con el FMI diciendo que ni en cinco años se arregla esto, pero que se siga subiendo el IVA y que se ahonde más en las reformas laborales, y además el partido en el gobierno con una, cada vez menos presunta, “Caja B”, no quiero ni imaginar lo que estarían soltando por su boca las cabezas pensantes del PP, todo debidamente amplificado por el TDT Party y los demás medios afines.

La situación por la que atraviesa España, ya hace tiempo que dejó de ser coyuntural para convertirse en estructural. Es patente el desencanto de amplias capas de la población a las que, desde las estructuras de gobierno, se las somete a todo tipo de flagelo en forma de subida de impuestos, bajada de salarios, merma de libertades, despidos, desahucios…, mientras ven cómo determinados privilegiados se lo llevan crudo, sin que las acciones de la Justicia se perciban como proporcionales a los presuntos delitos cometidos.

No parece salvarse de la quema ni la Casa Real, en donde la infanta Cristina, vía conyugal, se ha visto imputada por el juez Castro en el caso Nóos. El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) revela como las principales preocupaciones de los españoles el paro y la corrupción. En esta situación, no es difícil que el pueblo confunda los asuntos del gobierno con los del Estado, y cuando el pasado día 2 de junio el Rey anunció su abdicación en el príncipe de Asturias, mucha gente, que hasta ahora no se había planteado abiertamente si prefería monarquía o república, salió a las plazas céntricas de numerosas ciudades, con la Puerta del Sol de Madrid como paradigma, pidiendo un referéndum o directamente la república.

Conviene recordar aquí que la Constitución, que mayoritariamente nos dimos los españoles en 1978, tiene previsto desde la cuestión sucesoria de la Corona hasta su propia reforma. Otra cosa es que, debido a las tensiones territoriales y otras cuestiones de convivencia, la Constitución se nos haya quedado como un antiguo traje o vestido de comunión. No es cuestión ya de hacer añadidos y ensanchar costuras. Quizá haya llegado el momento de sentarnos a negociar una nueva Constitución. Pero, ¿dónde están los políticos capaces de llegar a aquellos consensos de los años 70 del siglo pasado?

Está claro que en este momento lo más urgente es que funcione la rueda de transmisión en la cuestión sucesoria, porque es una función de Estado, y don Felipe pase a ser Felipe VI, para seguidamente plantearnos qué hacer con la Constitución. No se trata ya del referéndum sobre qué forma de Estado queremos, si monarquía o república, se trata de algo mucho más amplio y profundo. Eso sí, necesitamos políticos con altura de miras, con capacidad de consenso (palabra que casi ha caído en desuso) y que estén por la labor de aportar. El pueblo español está deseando eso, ahí está el ejemplo de Podemos, el partido sorpresa en las recientes elecciones al parlamento europeo. Ojo con las descalificaciones gratuitas de algunos contra ellos, que no se equivoquen. De hecho, los estrategas de las grandes formaciones los están tomando muy en serio.

Publicado en:
http://www.lanzadigital.com/opinion/y_ahora_que_hacemos-64820.html
http://www.dclm.es/noticia.php?id=24936
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/y-ahora-hacemos/20140607102434048157.html
Lanza, edición en papel, página 23 de opinión. 09-06-2014.