lunes, 26 de junio de 2017

¿Ola de calor o cambio climático?



Hasta ahora la mayoría de los medios nos han estado hablando de la persistente ola de calor en la que estamos inmersos: ola de calor procedente de África, altas presiones, etc. Sería algo parecido a estar sometidos al albur de los elementos, como la Escuadra Invencible enviada por Felipe II a combatir contra los ingleses. Es evidente que no es lo mismo hablar de ola de calor que de cambio climático. Y no es igual porque si se trata de cambio climático, entonces es política; es decir, que no se están haciendo los deberes por parte de los poderes públicos para evitar llevarnos a ese callejón sin salida que supone el calentamiento del planeta, el agujero de la capa de ozono, veranos cada vez más largos, secos y calurosos, pantanos casi vacíos… Todo ello de manera exponencial, en una espiral sin término cada vez más destructiva.

Mucha gente se pregunta por qué parece de derechas estar contra las medidas anti cambio climático y ser de izquierdas estar más por las políticas medioambientales, cuando todos respiramos el mismo aire. La razón de las primeras puede estar en una miopía del beneficio rápido: algunas grandes empresas creen ganar más si evitan poner, por ejemplo, los filtros adecuados anti contaminación en las chimeneas de las producciones industriales y las centrales eléctricas alimentadas con derivados del petróleo; no se dan facilidades (en España) para la producción de electricidad con energías renovables; Donald Trump se ha echado atrás de los acuerdos de París que firmó Obama (acuerdos que España sí mantiene). En cambio, las izquierdas apuestan por un mayor control de la contaminación, porque los motores de los vehículos cumplan con los acuerdos medioambientales, por los acuerdos internacionales en materia de medioambiente (que España también apoya). Si evaluamos solo en términos económicos el coste de la contaminación, por ejemplo, es infinitamente más caro no tomar las medidas adecuadas. Según la Agencia Europea del Medioambiente (AEMA) se estima en casi 1.000 millones al año las pérdidas económicas relacionadas con el clima en España.

Los expertos vaticinan que en nuestro país se sufrirá más con el cambio climático, cambio en el que ya nos encontramos inmersos, con graves problemas para la salud humana y para la flora y la fauna. Aparecerán enfermedades que se creían como muy próximas en el continente africano, como la malaria; ya tenemos enfermedades de las vías respiratorias y diversos tipos de cáncer, relacionados con el cambio climático; ya están desapareciendo las abejas en algunas zonas, uno de los temores, lo que altera gravemente la cadena ecológica; los incendios se incrementan de manera notoria, como hemos visto esta primavera y podremos contemplar, por desgracia, este mismo verano… Seguro que algo, mejor dicho bastante, podrán hacer los poderes públicos en materia de prevención, si se ponen a ello. Esperemos que no dependa solo de unas elecciones y se pongan todos a hacer los deberes.

Publicado en:
http://www.lanzadigital.com/opinion/ola-calor-cambio-climatico/
http://dclm.es/noticia.php?id=54143
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/ola-calor-cambio-climatico/20170627081303163947.html

Artículos posteriores relacionados:
http://elpais.com/elpais/2017/06/26/ciencia/1498485505_330805.html

viernes, 2 de junio de 2017

Trump contra Trump


Como diría un castizo, cada vez que habla Trump sube el pan dos pesetas. Recuerdo su campaña electoral frente a Hilary Clinton, a quien eligieron en primarias en el partido Demócrata para enfrentarse al candidato Republicano. Nadie apostaba mucho por la victoria de Trump, primero en su propio partido, y luego en las elecciones. Cuando ganó contra pronóstico, muchos opinaban que sus promesas electorales eran una barbaridad y que no las aplicaría. Pero ahí está, aplicando su programa electoral punto por punto; a lo mejor porque no es un político al uso. Su reciente viaje por esta parte del mundo, visita al Vaticano incluida, ha sido todo lo contrario a lo que recomiendan en primer curso de la carrera diplomática.

Acaba de anunciar que se retira, EE.UU. se retira, del acuerdo firmado en París por 195 países el 12 de diciembre de 2015. Dicho acuerdo establece un calendario para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. La aplicabilidad sería para 2020, al finalizar la vigencia del protocolo de Kioto. Hay que recordar que el acuerdo de París fue de mínimos para conseguir que firmasen todos los países asistentes, para converger en un punto en el que sobre todo los países más contaminantes (EE.UU. es el segundo) no se sintiesen perjudicados en sus intereses económicos. Es natural que la mayoría de los países que suscribieron el acuerdo se sientan no solo sorprendidos, sino defraudados. Al menos China, primer contaminante, sigue y se reafirma en el acuerdo de París.

El tema no es baladí. Incluso Rajoy, quien en su momento habló de las opiniones de su primo de Sevilla (¿recuerdan?) para alejarse de las preocupaciones por el cambio climático, se ha reafirmado en el acuerdo de París; es decir, se ha distanciado de su aliado del otro lado del Atlántico para permanecer unido al club en un asunto tan preocupante como este. El flamante presidente francés, Emmanuel Macron, ha emulado al propio Trump con la frase “hacer grande de nuevo al planeta”, y no solo a los Estados Unidos, como proclama Trump en una parodia de patriotismo de cómic.

Recuerdo un programa de televisión, hablando del cambio climático, en donde hacían una recreación de la subida del nivel del mar que provocaba la inmersión de la Manga del mar Menor. Un pobre hombre intervino para comentar que no le preocupaba porque él vivía en el piso once. Una impresión similar me produce la retirada de Trump del acuerdo de París; algo así como la orquesta del Titanic tocando para que siguieran bailando los pasajeros de primera, mientras el barco se hundía. Por eso, no es que vaya contra el planeta solamente, es que va Trump contra Trump.

Publicado en:


http://dclm.es/noticia.php?id=53485
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/trump-contra-trump/20170603085813160997.html
http://www.lanzadigital.com/opinion/trump-contra-trump/
http://imasinformacion.es/not/20367/trump-contra-trump/

sábado, 20 de mayo de 2017

El significado de las palabras

Me llama la atención la cantidad de palabras que expresamos diariamente para definir aspectos de nuestra vida, sin percatarnos de la carga ideológica que a veces conllevan. Porque hemos de ser conscientes de que detrás del lenguaje que consideramos normal cada uno de nosotros, está nuestra historia, nuestra manera de entender el mundo, nuestra ideología…

Estoy leyendo o escuchando estos días neologismos como “postverdad” o mentira emotiva, en la que los hechos objetivos tienen menos importancia que las emociones. Algo que aparenta ser verdad y es más importante que la propia verdad. Los que más utilizan hoy este arte son determinados políticos, más aún los nacionalistas (periféricos y centralistas, que de todos hay, y los unos “ayudan” a la existencia de los otros).

Göbels, el jefe de la propaganda nazi, decía que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. Recuérdese que los nazis fueron unos maestros en el camuflaje del significado de las palabras: a los campos de exterminio los llamaban “campos familiares”, supongo que era porque metían allí a familias enteras. Y para más recochineo, en la puerta del campo ponían un letrero en semicírculo que decía: “Arbeit macht frei”, o sea, el trabajo te hace libre.

El otro día escuchaba a un político hablar del “mercado de trabajo”, en lugar de decir el mundo laboral; de los “recursos humanos”, en lugar de hablar de los empleados… Detrás de estas dos sencillas expresiones hay toda una carga ideológica. Es decir, si definimos el empleo como un “mercado”, si definimos a las personas que trabajan en una empresa como un “recurso”, igual que las mercaderías o las finanzas, estamos “cosificando” a los trabajadores, a los seres humanos. ¿Cuál es el resultado?, pues que al ser cosas, no nos cuesta aprovecharnos de ellas, explotarlas.

Ya nos hemos acostumbrado a entender al gobierno cuando informa de que va a efectuar unos “ajustes”; todo el mundo entiende que se refiere a “recortes”. Como cuando declaró que iba a actualizar las pensiones y que tuvieran siempre incremento. En efecto, las desligó del IPC. Es decir, antes se actualizaban en función del incremento de precios al consumo (IPC) y ahora ya no; suben, pero solo un 0,25% anual. Los precios del mes de abril, por ejemplo, subieron diez veces más que el incremento de las pensiones para todo el año.

En conclusión, hay mucha “postverdad” en algunas manifestaciones de nuestros gobernantes, en determinadas relaciones contractuales, en parte del lenguaje político… Pero lo bueno es que nos demos cuenta y no se crean que nos la dan con queso. 

Publicado en:
http://www.dclm.es/noticia.php?id=53118
http://www.lanzadigital.com/opinion/significado-las-palabras/
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/el-significado-de-las-palabras/20170521100521159310.html
http://imasinformacion.es/not/20303/el-significado-de-las-palabras/







domingo, 14 de mayo de 2017

Opiniones


"Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada." Antonio Machado.

Por las redes sociales circula un dibujo con dos individuos situados uno frente al otro, mirando al suelo donde hay escrito un número. Uno exclama 69 y el otro, 96. El lector concluye que ambos llevan razón, cada uno desde su “punto de vista”. Un ejemplo: podemos estar viendo un partido de fútbol en el mismo local, en el mismo canal de TV, en la misma tele, y quien es de un equipo ve una falta que el del otro equipo no ve o viceversa.

Estos días, asistimos atónitos al espectáculo de (presuntas) corrupciones, con expresidentes regionales, alguno en la cárcel, investigados o imputados; con el fiscal jefe anticorrupción, el fiscal general del Estado y algún alto cargo del ministerio del Interior viéndose obligados a desmentir públicamente “malentendidos”… La sensación de ser esto tan solo la punta del iceberg se hace cada día más evidente, mientras se pone en cuestión si la división de poderes es real o solo sobre el papel.

Lo sorprendente es que aun así, según las encuestas, el PP siga siendo el preferido por la mayoría del electorado. Cualquiera lo puede comprobar al contrastar opiniones en sus círculos con los votantes de este partido. Esta actitud sería objeto de un estudio sociológico en cualquiera de las más prestigiosas universidades del mundo, y me aventuraría a predecir su probabilidad futura.

Si, a la luz de los acontecimientos, cualquiera se atreve a intentar razonar con los votantes del partido en el gobierno sobre la fidelidad de su voto, se encontrará con un auténtico frontón; por lo que se acaba concluyendo que es mejor dejarlo. Dice un amigo mío que no siempre se calla para guardar silencio, sino para mantener la paz, pues estar en paz es mejor que tener razón. Y así seguimos, y así nos va.

Publicado en:
http://www.dclm.es/shh.php?id=3757
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/opiniones/20170515080045158485.html
http://www.lanzadigital.com/news/show/opinion/opiniones/115695
http://imasinformacion.es/not/20270/opiniones/

sábado, 6 de mayo de 2017

Las primarias, pros y contras


Se estima en tan solo un 3% de la población las personas afiliadas a algún partido político en nuestro país. Un porcentaje menor de éstas son las que influyen por lo general en quién toma el mando del partido y muy pocos deciden quién va en las listas en los diferentes ámbitos locales, autonómicos o nacional. Luego, cuando llegan las elecciones, es la población con derecho a voto quien elige lo que le parece mejor.

El PSOE está ahora inmerso en un proceso de primarias para que sus militantes (y solo ellos) decidan quién de los tres aspirantes se hace con el mando, el próximo día 21 de mayo. Este sistema interno de elección del secretario o secretaria general, que sobre el papel tiene las garantías de democracia interna, está siendo un auténtico calvario para este partido, no ya solo en el ámbito interno, sino ante la opinión pública y, lo que es peor, ante sus rivales.

Mis amigos votantes del PP dicen que su candidata es Susana Díaz, mis amigos votantes de Podemos dicen que su candidato es Pedro Sánchez; pero cuando les preguntas si votarían al PSOE en caso de salir elegido su candidato, confirman que no. Entonces, ¿qué interés tienen? Se está dando el caso, no demostrable, de personas votantes de otros partidos (a los que seguirán votando) que se han afiliado recientemente al PSOE con el único objeto de participar en las primarias en pro de “su” candidato.

La diferencia en algo más de 6.000 avales en favor de Susana Díaz, seguida de Pedro Sánchez, da idea de lo reñida que está la carrera en los puestos de cabeza, puestos de los que queda algo alejado Patxi López. Los seguidores de los primeros están tan enfrentados entre sí que éste último afirma con rotundidad que él es el único que puede unir al partido. La pregunta es si el día 22 de mayo defenderán las siglas del partido con la misma energía que lo hacen en pro de su candidato o candidata, en caso de no ganar su opción.

La democracia es buena, las elecciones son buenas, la democracia interna de los partidos es genial. Pero tal como se ve en el encono de unos contra otros, compañeros del mismo partido, dando cuartos al pregonero en las redes sociales, uno se pregunta si este sistema es el mejor y si no van a quedar demasiadas heridas abiertas sobre las que ya están desde aquel fatídico día 1 de octubre de 2016. Ya veremos.

Publicado en:
http://www.dclm.es/shh.php?id=3733
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/primarias-pros-contras/20170507092959157460.html
Lanza de Ciudad Real, edición en papel, pág. 22 de opinión. 07-05-2017
http://imasinformacion.es/not/20239/las-primarias-pros-y-contras/




viernes, 21 de abril de 2017

El AVE, XXV aniversario


A finales de los años 80, cuando se estaban planificando las obras del AVE Madrid-Sevilla, gracias a la labor de algunos prohombres de esta Comunidad, entre los que cabe citar a José María Barreda, Lorenzo Selas, Ramón Fernández Espinosa o Escolástico González, convencieron al entonces ministro del ramo, José Barrionuevo, para que el abandono histórico de esta tierra fuera algo del pasado, y el AVE no solo pasara, sino que parara en Puertollano y en Ciudad Real (lástima que no lo hiciera por entonces también en Toledo). El tiempo demostró que aquellos hombres tenían razón, pues al poco tiempo el tramo de Puertollano a Madrid se convirtió en el más rentable.

Cuando en abril de 1992 comenzó el funcionamiento de la línea del AVE Sevilla-Madrid y luego de los “Lanzadera” Puertollano-Ciudad Real-Madrid, el cambio a mejor fue espectacular. En cincuenta minutos se hacía el trayecto de Ciudad Real a Madrid, y en doce minutos más desde Puertollano, lo que suponía el ahorro de dos tercios del tiempo que se tardaba hasta entonces. Todo ello en unos trenes con unas prestaciones sin precedentes en España. Y nos acostumbramos enseguida. La mentalidad viajera ha cambiado por completo y el AVE permite trabajar en Madrid y dormir en Ciudad Real o viceversa, por ejemplo, pues la medida de la distancia ya no se hace por kilómetros, sino por tiempo de desplazamiento.

España es hoy el segundo país del mundo, después de China, con más kilómetros de líneas de alta velocidad y Castilla-La Mancha, la única región española con todas las capitales con estación de AVE. Nuestro país es hoy puntero en la tecnología de la alta velocidad, como se demuestra en los concursos internacionales. Fue buena aquella apuesta del gobierno de Felipe González para la Expo de Sevilla. Enhorabuena a todos por este vigésimo quinto aniversario.

Publicado en:
http://dclm.es/noticia.php?id=52250
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/el-ave-xxv-aniversario/20170422090241155650.html

Lanza, edición en papel, pág. 29 de opinión. 22-04-2017.
http://imasinformacion.es/not/20157/el-ave-xxv-aniversario/

jueves, 6 de abril de 2017

Apolíticos


“El precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres”. Platón.

Me sigue sorprendiendo encontrarme todavía con personas que dicen sin ruborizarse ser apolíticos. Esto era algo que se solía decir en tiempos de la dictadura para no meterse en líos, porque entonces sólo había una política posible y no se le llamaba así, era “El Movimiento”. Todos los demás, o decían ser apolíticos o estaban agrupados en contra del Régimen. Eso es lo que había.

Pero desde la vuelta a la democracia, en la segunda mitad de los años setenta del siglo pasado, participar, hablar, pensar en política no solo está permitido, sino que hasta es saludable. Porque política es casi todo: que se limpien y se arreglen las calles, que se ponga un semáforo, que se construyan hospitales, centros formativos, carreteras, autovías, que se atienda a los ciudadanos… Ahora que se ha presentado el proyecto de los PGE al parlamento, Castilla-La Mancha ha sufrido un recorte del 37% con respecto al año pasado y esto es política. Recortes, que en el caso de Ciudad Real suponen la provisión de cantidades ridículas para la autovía Ciudad Real - Toledo, para la pasarela de la capital con Miguelturra o para el arreglo de la N-430, tan necesario para evitar más accidentes.

Por eso decía Winston Churchill que “a los que no les interesa la política les gobiernan otros a los que sí les interesa.” De todas maneras, apolíticos de verdad entre aquellos que dicen serlo habrá pocos en nuestra sociedad, porque luego cuando van a la urna depositan su voto normalmente a partidos situados a la derecha del espectro político, y están en su perfecto derecho. Quizá su apoliticidad sea más bien una pose o un no tener ganas de debatir con quien piensa de manera diferente a ellos, quién sabe.

Publicado en:
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/apoliticos/20170407084642154159.html
http://imasinformacion.es/not/20061/apoliticos/
http://dclm.es/shh.php?id=3659
http://www.lanzadigital.com/news/show/opinion/apoliticos/114243