domingo, 11 de septiembre de 2011

El déficit público

Hasta ahora, el nivel de endeudamiento del Estado en sus vertientes de Central y Periférico (CC.AA., diputaciones y ayuntamientos) venía siendo decisión de los gobernantes de cada uno de esos ámbitos, bajo el control de la Intervención. No es que ninguno de ellos quisiera endeudarse más de la cuenta, pero si era necesario para alcanzar determinadas cuotas de atención a sus ciudadanos, se hacía. La contrapartida era que quien prestaba el dinero podía perder la confianza y, o bien no arriesgarse a concurrir, o bien subir los tipos de interés de la deuda que tenía que devolver la administración correspondiente. Debido a la situación convulsa internacional que vivimos, en el ámbito financiero principalmente, España ha puesto límite al déficit permisible en sus administraciones, nada menos que en su Ley de leyes, en su Constitución. La cuestión ahora es que todas las administraciones tienen un tiempo para converger en las reducciones de sus descubiertos y aclarar sus cuentas.


Una vez hechos públicos, por la ministra de Hacienda, los datos de défitit del primer semestre de las Comunidades Autónomas (CC.AA.), ha dado la cifra para Castilla-La Mancha del 4,1% en vez del 6,4 manifestada por el equipo de Cospedal. Ahora, el Síndico de Cuentas de la Región ha vuelto a subir la cifra que comunica Hacienda. Como hasta el rabo todo es toro, veremos en qué termina el culebrón del déficit. Es evidente que no interesa una cifra elevada de déficit porque eso supone más tiempo o más recortes, según la acción del gobierno regional, para converger con la reducción que pide el gobierno central, aparte de un encarecimiento de la financiación. Por tanto, es de esperar que no haya nadie interesado políticamente en lo contrario.


Debido a los mensajes que transmite el gobierno de Cospedal, algunos se preguntan dónde está el dinero que “falta”. Solo tienen que mirar a su alrededor y lo verán: está en las infraestructuras, está en una Sanidad puntera en España, está en una Educación que dio un salto importantísimo, en donde se construyeron muchos centros educativos con sus dotaciones humanas y materiales, está en unas atenciones sociales sin precedentes en Castilla-La Mancha… En definitiva, está en una Región mejor preparada para el futuro. Recordemos que el presidente saliente, Barreda, fue el mejor valorado de todos por los ciudadanos de su Comunidad, según publicaron las encuestas. Luego perdió las elecciones por un solo diputado. Las elecciones se ganan o se pierden en función de quién va a las urnas. Es como cuando sale elegida Miss Mundo, ¿es acaso la más guapa del mundo? No, es la más guapa de las que concursan.


¿Qué hubiera ocurrido de haber ganado las elecciones Barreda?, nunca lo sabremos. Lo que sí se sabe es que él ya tenía medidas preparadas para incrementar los ingresos que faltaban por la caída de la actividad, mediante gravámenes a determinadas producciones energéticas y a las rentas más altas, además de reducciones de gastos, siempre con la mirada puesta en no reducir las prestaciones sociales, y el mantenimiento de la inversión en límites razonables. ¿Acaso es nuestra Comunidad la más endeudada de España? En términos de porcentaje puede que sí, pero en términos absolutos, es decir, en dinero contante y sonante, rotundamente no. ¿Aguantaría la Comunidad Valenciana, gobernada desde hace años por el Partido Popular, la contabilidad estilo Cospedal? Dejo al lector o lectora la conclusión.


Lo que parece más evidente, cada día que pasa, es que no se puede centrar la bajada del déficit únicamente en la reducción de gastos, porque eso paraliza la actividad y el PIB se hunde. Se debe de combinar la contención del gasto con el aumento de los ingresos. Éstos se consiguen por el incremento de la actividad o también vía impuestos. Si Cospedal no los quiere aumentar, solo le queda que se incremente la actividad. Pero si corta la inversión pública, que es el motor en tiempos de crisis, según los más prestigiosos economistas, pasamos de estar al borde del precipicio (como dicen algunos de sus votantes) a dar un paso al frente. Confío en que Cospedal se replantee sus prioridades y se tome con cariño su responsabilidad para con esta Región.


Publicado en: http://www.dclm.es/noticia.php?noticia=102460

Publicado en: Lanza de Ciudad Real, págs. de opinión, pág. 28. 14-09-2011

Noticias relacionadas 16-09-2011: http://www.pscm-psoe.com/actualidad_noticias.php?Id=3822



viernes, 2 de septiembre de 2011

Llegan los recortes a la región

Por fin, el último día de agosto, la presidenta Cospedal ha anunciado sin nocturnidad y seguramente sin alevosía, pero con premeditación, sus políticas de austeridad o más bien de plan de choque para reducir el déficit en nuestra región. Desde que el pasado día 22 de mayo ganara las elecciones autonómicas, muchos reclamaban que dejara de quejarse de la herencia recibida y empezara a gobernar. Con el plan presentado ha trazado las líneas básicas de lo que va a hacer y de lo que no hará, además de aprovechar para repetir en su intervención varias veces la palabra “ruina”al referirse a la herencia recibida. Así que ha cogido las tijeras y ha recortado el presupuesto hasta dejarlo como el del año 2005, con la pretensión de ahorrar más de 1.800 millones, que afectan a todas las partidas presupuestarias. Declaraba en su intervención que su plan viene a converger con la reforma de la Constitución, aunque si bien ésta deja un margen de varios años para la reducción del déficit, la señora Cospedal lo aplica ya.

Al analizar el plan, se ven aspectos de lógica reducción del gasto y otros parecen muy optimistas en cuanto al ahorro que supongan. El problema viene cuando afecta a la calidad de los servicios que recibe la ciudadanía, mientras pagan los mismos impuestos que antes. Es decir, para ahorrar 400 millones en Sanidad, se deja sin empleo a 4.000 profesionales y se pueden deteriorar los propios centros y la atención que reciban los usuarios de la Sanidad Pública. En Educación se afecta al profesorado, a quien le aumentan las horas, le reducen a la mínima expresión sus centros de formación, echan interinos y se aplazan las nuevas contrataciones, además de recortar drásticamente los gastos necesarios para el funcionamiento de los centros educativos. Las 1.000 plazas menos que habrá en centros para mayores y personas con discapacidad, supondrán la pérdida de cerca de 3.000 empleos. La paralización de la obra pública hará que dejen de crearse unos 10.000 empleos y 15.000 empleados públicos (donde habrá muchos votantes suyos) se pueden quedar en la calle. Esto no lo dijo en campaña electoral.

Como tiene cuatro años por delante, tampoco necesita ser tan drástica en la aplicación de su plan de recortes, pues ni la Constitución se lo exige de momento ni, por supuesto, la ciudadanía de la región. La crisis no empezó ayer y nos iría mejor a todos si aplicara su plan de forma paulatina. El anterior equipo gobernó unos años también con crisis y las farmacias cobraban, por ejemplo. Hay que tener cuidado, pues si a un camión de gran tonelaje, que va a velocidad de crucero, se le da un volantazo para girar a la derecha de golpe, lo más fácil es que vuelque. Esta región ha dado un salto cualitativo importantísimo en el conjunto de las regiones españolas, porque partíamos de más atrás, y no nos podemos permitir volcar. Castilla-La Mancha no es ningún laboratorio para experimentos extrapolables al ámbito nacional, ni debe ser utilizada como trampolín de nadie, pues los castellano-manchegos somos más importantes que todo eso.

Publicado en: Lanza de Ciudad Real, edición en papel, pág. 31 de opinión. 03-09-2011