domingo, 3 de octubre de 2010

De nuevo el Clembuterol

El nombre de la sustancia ha vuelto a ponerse de actualidad desde que el pasado día 30 de septiembre saltara a los medios de comunicación con motivo del posible dopaje de Alberto Contador, ganador de la última edición del Tour de Francia. La ínfima cantidad detectada en su orina cuando le tomaron una muestra durante un control el pasado 21 de julio y que le fue comunicado el 24 de agosto (50 picogramos por mililitro; es decir, nueve ceros después de la coma) no parece que pudiera influir en modo alguno en su rendimiento durante la carrera, pero es una sustancia prohibida.

Por otra parte, si se hubiera querido dopar conscientemente no habría utilizado tan irrelevante dosis. Además, el hecho de que hayan tardado más de un mes en comunicárselo, y otro tanto en hacerlo público, en vez de unos días como hubiera ocurrido en caso de tener importancia, hace que el público se plantee si la UCI (Unión Ciclista Internacional) habría actuado igual en el caso de ser un ciclista francés.

En lo que respecta a la dosis de clembuterol detectado, el ciclista de Pinto lo achaca a una posible contaminación alimentaria. Al parecer, José Luís López Cerrón, director de la vuelta de Castilla y León, había comprado un solomillo de tres kilos y medio en Irún y se lo había llevado al cocinero que preparaba la comida que comió Contador, Paco Olalla, quien había hecho los filetes para los españoles en la vitrocerámica del autobús.

Ante las noticias difundidas sobre la posible adulteración de la carne de vacuno, con motivo del caso Contador, la UPA (Unión de Pequeños Agricultores) de Ávila ha manifestado la desvinculación del sector ganadero con el clembuterol. En la UE está totalmente prohibido el uso de esa sustancia en la cría del ganado, lo que no impide que pudiera existir un cierto mercado negro. Además, se importa carne de otros países en los que sí está permitido, y los controles en las aduanas quizá no sean todo lo exhaustivos que debieran.

¿Hay trazabilidad en el mercado de las carnes, tal como exige la ley?, porque así sería fácil detectar la procedencia y exigir las responsabilidades oportunas si hay contaminación. El caso es que es posible que se siga vendiendo esa carne. ¿Cómo se detecta? Cuando usted ponga un filete en la sartén y se reduzca notablemente, cociéndose a la vez que friéndose o asándose, es muy probable que a la res le hayan administrado clembuterol. Este producto hace que el animal tenga un engorde artificial y acumule gran cantidad de líquidos en su carne.

Está por ver el resultado del tema de Contador. Lo deseable y razonable sería que quedara en nada; aunque el daño al ciclista, y por extensión al ciclismo español, ya está hecho. Ahora bien, el asunto colateral que ha puesto sobre el tapete, de posible carne contaminada con clembuterol en los mercados españoles, habrá de ser investigado sin dilación por las administraciones competentes.

Publicado en:
Lanza de Ciudad Real, página 2, el 04-10-10
http://www.dclm.es/news/120/ARTICLE/76894/2010-10-03.html el 04-10-10

No hay comentarios:

Publicar un comentario