jueves, 18 de diciembre de 2014

Cuando la gente lo note

Pobre crisis, nadie la quiere. Zapatero tardó lo suyo en nombrarla y reconocerla y Rajoy, quien desde la oposición parecía hacer creer que era aquél quien la había provocado, declaraba hace unos días que la crisis ya era cosa del pasado, aunque poco después matizó esas declaraciones, seguramente advertido por sus consejeros, ante la perplejidad de la población.

“No hay mal que cien años dure”, reza el refranero español, “ni cuerpo que lo aguante”, añade el acervo popular. Quizá sea esa la razón por la que el sector terciario espera unas Navidades con unas ventas al nivel de 2007, pensando en aquellas personas que mantienen su puesto de trabajo, con unos ingresos más o menos como siempre y que están empezando a cansarse de la crisis y de la contención en el gasto.

Pero eso está lejos de que el gobernante crea que el conjunto de la población está en mejores condiciones. Hoy se supera con creces el medio millón más de parados que cuando Rajoy llegó al poder y 1,7 millones de familias están con todos los miembros sin trabajo. Las recientes alegrías que nos dio la EPA en contrataciones son tan pobres que se necesitarían varios lustros a ese ritmo para alcanzar el pleno empleo. Uno de cada dos jóvenes del país está en paro, mientras que otros se han marchado a aplicar sus conocimientos en países que no se gastaron un euro en su formación.

Se ha rebasado el billón de euros en deuda pública y hay un desequilibrio negativo de casi 7 a 3 en la balanza comercial; a menudo vemos cómo le van dando dentelladas a la bolsa de las pensiones que dejó el gobierno anterior, sin que sean repuestos esos importes. No se entiende, pues, que quien se supone con buena información, como el presidente del gobierno, haga esas declaraciones de final de la crisis, cuando la situación es bastante peor que cuando tomaron las riendas, si no es porque estamos en precampaña electoral.

En este entorno, bienvenida sea una gota de agua en el desierto como ha sido la ayuda concedida a algunos de los parados de larga duración y sin prestaciones (sólo al 15% de éstos) que ha acordado el gobierno con los Agentes Sociales. El entrar en precampaña electoral tiene esas cosas. Pero no nos engañemos con cantos de sirena pues, como declaró hace algún tiempo la presidenta andaluza, Susana Díaz, la crisis habrá terminado cuando la gente lo note.

Publicado en:
http://www.dclm.es/shh.php?id=1910
http://www.objetivocastillalamancha.es/content/ciudad-real/opinion/cuando-la-gente-lo-note
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/cuando-gente-empiece-notar/20141219091432067793.htm
Diario Lanza de Ciudad Real, edición en papel, página 26, 20-12-2014.  

jueves, 2 de octubre de 2014

Queridos catalanes


El haber compartido con vosotros más de once años de mi vida hace que me sienta legitimado para escribir esto. Estoy preocupado por todo lo que estoy leyendo y oyendo en estos últimos tiempos sobre la “deriva nacionalista”, según un punto de vista, o sobre el “derecho a decidir”, según el de otros. Yo sé, todos sabemos, que una cosa son los pueblos y otra sus gobernantes. No sería justo pensar que el pueblo español en su conjunto es como los gobernantes que tenemos, ni lo sería tampoco pensar que el pueblo catalán sois como esos seres que os gobiernan, por muy democráticamente que los hayamos elegido. Aunque se tienda a pensar eso.

A quienes en mi entorno les oigo hablar mal de vosotros, es más bien por motivos presuntamente separatistas e incluso por envidia cochina. Pero todos coinciden en reconoceros como un pueblo trabajador, ahorrativo, organizado. No voy a retroceder al siglo no sé cuántos, como a algunos les da ahora por hacer, para definiros. El carácter que lleváis en el ADN es amable, reservado, respetuoso, luchador, familiar, amigo de vuestros amigos. Cuesta hacer un amigo catalán, pero cuesta porque una vez que dais vuestra amistad no la rompe ni una bomba. Y todo eso es bueno. Entonces, ¿qué está pasando?

A mi modo de ver, varias cosas. Por una parte, no estáis teniendo suerte con los gobernantes. Éstos actúan como quienes no saben hacer las cosas bien: buscarse un enemigo “exterior”. Es más fácil decir “España nos roba” que gobernar adecuadamente. Pero es que además ya se ha destapado el caso de la familia Pujol, con todos los “presuntos” que haya que poner delante. No hacía falta buscarse un enemigo exterior, lo teníais dentro. Luego está la cuestión de vuestra identidad. Creo que os están convenciendo de que no tenéis reconocida vuestra singularidad, cuando el grado de autonomía del que disfrutáis es mayor que el del Rosellón en Francia, por ejemplo. Y, por último, el gobierno central no parece estar por la labor de suavizar, sino más bien al contrario. Incluso en la Física, en la tercera ley del movimiento de Newton, se postula que a cada acción corresponde una reacción igual y contraria. Muchos concluyen que la mayor fábrica de nacionalistas es el gobierno de Rajoy.

La Constitución, ese marco de convivencia que nos dimos todos los españoles en 1978, no debe ser usada para darnos con ella en la cabeza. Las leyes las hacemos las personas para las personas y son para cumplirlas. Ahora bien, son modificables también por las personas. De lo que se trata ahora es de convivir en paz, en armonía y de solucionar los problemas, no de crearlos. Bastante tenemos todos con tratar de solucionar la crisis que nos han creado, como para andar encima dándonos palos con la leyes. En las matemáticas de la unidad, uno más uno no son dos sino más de dos. Somos mucho más juntos que cada uno por separado. Espero que el señor Mas no actúe como el flautista de Hamelin con vosotros y que el señor Rajoy no se duerma en la inacción. Que ambos se sienten y resuelvan, que para eso fueron elegidos. 

Publicado en: 
http://www.dclm.es/shh.php?id=1766
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/queridos-catalanes/20141003094324059546.html
Lanza de Ciudad Real, edición en papel, página 26. 03-10-2014
http://www.lanzadigital.com/news/show/opinion/queridos-catalanes/69836

domingo, 27 de julio de 2014

Comprar, usar y tirar


Ésa es la secuencia: comprar, usar, tirar y volver a comprar. Ésa es la vorágine consumista que gusta a los mercados de todo lo habido y por haber. Hace unos años criticábamos a los japoneses por fabricar productos de usar y tirar. Hoy día eso está generalizado y, aunque nos quejamos, parece ser inevitable. Es cierto que el mercado tiene sus propias regulaciones a través de los deseos, y capacidades de adquisición, de los consumidores. Pero, ¿por qué alguien ha de verse obligado a cambiar de impresora porque al fabricante se le haya ocurrido un número de copias máximo para que ésta se pare? ¿Por qué una máquina corta-setos en perfecto estado se debe desechar porque ya no suministran recambios de las escobillas para ese modelo? ¿Por qué un magnífico móvil, que cumple más que de sobra con las necesidades del usuario, deviene inservible porque su punto débil es la batería y muere con ella?

Se trata de la famosa obsolescencia programada, que no es algo reciente, ni un término que se acabe de acuñar. En la Navidad del año 1924, se reunió en la ciudad suiza de Ginebra el cartel Phoebus, que agrupaba a los principales fabricantes mundiales de bombillas. Acordó establecer en 1.000 las horas máximas de funcionamiento de una bombilla, cuando ya se habían alcanzado las 2.500 horas por avances tecnológicos. Sin embargo, en la estación de bomberos de la ciudad californiana de Livermore (EE.UU.) hay una bombilla que lleva encendida de manera ininterrumpida desde 1901, y aún sigue funcionando.

Cuando el nylon irrumpió en las fábricas textiles, las primeras medias de ese material eran casi irrompibles. Rápidamente, los fabricantes comenzaron sus pruebas de laboratorio para debilitarlas y que volvieran a producirse las famosas carreras. ¿Quién no ha sufrido una avería en su coche que le haga acordarse del padre de quien lo diseñó? Pongo el ejemplo del cambio de luces de cortas a largas. Dos lengüetas de cobre se acaban quemando por la chispa que produce la extra-corriente de ruptura. Valen unos céntimos, pero obligan a cambiar el conjunto entero, cuando una simple aleación de cobre-berilio en el punto de contacto evitaría esa molesta y costosa avería.

Antes se fabricaba para durar. Todavía tengo operativo un frigorífico Kelvinator con más de 40 años, que funciona a 125 V y que jamás ha sufrido una avería. Pero, en estos momentos, estamos llenando de basura el Planeta con productos que podrían seguir funcionando si, por una parte, no existiera la obsolescencia programada y si no fuéramos tan caprichosos, por otra. Es cierto que los fabricantes tienen sus razones, pero el resto de la humanidad tenemos también las nuestras; más aún hoy día, pues no está la situación como para andar con dispendios en fabricados que se deberían poder reparar, y a un precio razonable.

Publicado en:
http://www.lanzadigital.com/news/show/opinion/comprar-usar-y-tirar/66993
http://www.dclm.es/opiniones.php?id=1449
Diario Lanza de Ciudad Real. Edición en papel, página 21. 28-07-2014.
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/comprar-usar-tirar-y-volver-comprar/20140730112018053400.html

Artículos relacionados:
http://elpais.com/m/economia/2014/10/31/actualidad/1414761553_335774.html
http://www.nuevatribuna.es/articulo/consumo/obsolescencia-productos/20170330182243138265.html

viernes, 11 de julio de 2014

El informe PISA y las finanzas


La prensa ha destacado con cierta dosis de sorpresa el último informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) sobre la capacidad de los alumnos españoles para entender las facturas y las finanzas básicas. Digamos, en primer lugar, que este estudio se realiza en alumnos de 15 años, estudiantes de 4º de la ESO en España, y que establece un análisis comparativo entre los alumnos de diferentes países que, voluntariamente, se someten a él. En el informe, que se acaba de presentar en París,  han sido 18 los países analizados y el nuestro ha obtenido el puesto número 13.

Hasta el momento, los informes PISA se hacían sobre matemáticas, ciencias y lectura. En este último se han incluido por primera vez las finanzas. Los resultados han sido similares a los anteriores informes: por debajo de la media, 484 puntos sobre 500. Los primeros puestos han sido para Shanghái-China, Bélgica y Estonia, y los últimos, para Eslovaquia, Italia y Colombia. Además, sorprende que el informe refleje un bajo conocimiento financiero en aquellos alumnos que, sin embargo, obtuvieron un buen resultado en matemáticas. En nuestro país, sólo uno de cada seis estudiantes alcanza el nivel básico en competencia financiera.

Ahora bien, si esta prueba se realizara también a la población adulta, ¿qué resultado obtendríamos? ¿Cuántas personas saben interpretar una factura? A mí me cuesta entender la de la luz, por ejemplo. Me pregunto cómo es posible que el impuesto eléctrico (que forma parte de dicha factura) sea gravado con el IVA. ¿En qué país se aplica el IVA sobre otro impuesto? No parece tener mucho sentido. Por otra parte, ¿cuánta gente entiende las condiciones para abrir una cuenta o una imposición a plazo en un banco cuando dicen el “firme usted aquí”? ¿Entendemos lo que leemos y firmamos? Es más, ¿leemos siempre lo que firmamos?

No es sólo que no entendamos demasiado sobre finanzas básicas, sino que no prestamos atención suficiente a temas básicos de nuestra sociedad. Por ejemplo, ¿cuánta gente se lee los programas de los partidos políticos para decidir qué votar? Y eso es algo fundamental para el desarrollo de nuestra vida, como vemos a diario, pues nos afecta en las condiciones de trabajo, en nuestros sueldos, en nuestras pensiones, en nuestra Sanidad, en nuestra Educación, en la convivencia y en lo básico de nuestras libertades. Es importante que en los centros de formación enseñen a nuestros hijos lo necesario para la vida, entre ello las finanzas, pero no podemos exigirles lo que no hacemos nosotros. La educación es en casa y la formación, en los centros educativos.

Publicado en:
Lanza de Ciudad Real, edición en papel, página 27 de opinión, 12-07-2014.
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/informe-pisa-y-finanzas/20140713114207051769.html
http://www.dclm.es/shh.php?id=1619

martes, 1 de julio de 2014

Subcampeones en pobreza infantil


Por las redes sociales se extendió una petición para que los futbolistas de La Roja renunciasen, en caso de ganar el mundial de Brasil, a parte de sus abultadas primas a favor de comedores escolares de verano. No obstante, como no superaron la fase de clasificación, no sabemos si habrían llegado a colaborar. España ocupa hoy el segundo puesto en la lista de países con mayor pobreza infantil: Rumanía, España, Bulgaria, Grecia e Italia. En lo que sí somos campeones es en la tasa de abandono escolar prematuro, duplicando la media. Ambos datos están extraídos de un informe de Cáritas Europa, ONG vinculada a la Iglesia Católica. 

Se sabe que los gobernantes de algunas CC.AA., tales como Castilla-La Mancha, Galicia, Madrid…, han preferido no promover los comedores escolares para niños pobres durante el estío, por temor a hacer visible la situación. Pero el problema sigue ahí. Es evidente que la política del avestruz no soluciona nada. Esos niños, que durante el curso pueden hacer al menos una comida al día en condiciones adecuadas, al llegar el verano y no poder asistir al comedor escolar, corren un alto riesgo de pasar hambre. Ante esto, como ante todo problema, existen dos tipos de solución: los preventivos y los paliativos. Los primeros tratan de evitar que los problemas se produzcan, lo que a medio y largo plazo siempre resulta más eficaz. En cambio, los paliativos se aplican cuando el problema ya se ha manifestado y lo único que se puede hacer entonces es minimizar los efectos.

Según el informe anual de UNICEF, en España hay más de 2,3 millones de niños viviendo por debajo del umbral de la pobreza, casi uno de cada tres. Ese informe destaca que el esfuerzo que España dedica a ayudar a las familias con hijos es el menor de toda la UE, un 0,5% del PIB frente al 1,4% de la media. Con estos mimbres no es difícil inferir por qué España tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo. Las dificultades para encontrar trabajo, que sufren amplios estratos de la población, son mayores para las mujeres en edad fértil o con hijos a cargo. Son conocidos numerosos casos en los que han sido rechazadas en el último paso del proceso de contratación, la entrevista personal, por esta circunstancia.

Según FEDAIA, “invertir en infancia no es sólo una cuestión ética, es también rentable”. Así lo explican numerosos estudios efectuados por organizaciones de diversa procedencia. Los problemas que arrastrará una persona que haya sido pobre durante la infancia supondrán al Estado un coste muy superior al que hubiera correspondido de haberse evitado esta circunstancia; costes a los se habrán de añadir los derivados de su desaprovechamiento como trabajador cualificado y los de las carencias en los demás ámbitos de su vida social y familiar. Por tanto, aunque sólo sea por cuestiones económicas, quienes tengan la capacidad de tomar decisiones pónganse las gafas de ver lejos y actúen en consecuencia para solucionar esta increíble lacra en los tiempos que corren.



jueves, 5 de junio de 2014

¿Y ahora qué hacemos?


Si estuviera Zapatero en La Moncloa con deflación, endeudando a España en 400 millones al día, con casi 6 millones de parados, con el FMI diciendo que ni en cinco años se arregla esto, pero que se siga subiendo el IVA y que se ahonde más en las reformas laborales, y además el partido en el gobierno con una, cada vez menos presunta, “Caja B”, no quiero ni imaginar lo que estarían soltando por su boca las cabezas pensantes del PP, todo debidamente amplificado por el TDT Party y los demás medios afines.

La situación por la que atraviesa España, ya hace tiempo que dejó de ser coyuntural para convertirse en estructural. Es patente el desencanto de amplias capas de la población a las que, desde las estructuras de gobierno, se las somete a todo tipo de flagelo en forma de subida de impuestos, bajada de salarios, merma de libertades, despidos, deshaucios… mientras ven cómo determinados privilegiados se lo llevan crudo, sin que las acciones de la Justicia se perciban como proporcinales a los presuntos delitos cometidos.

No parece salvarse de la quema ni la Casa Real, en donde la infanta Cristina, vía conyugal, se ha visto imputada por el juez Castro en el caso Nóos. El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) revela como las principales preocupaciones de los españoles el paro y la corrupción. En esta situación, no es difícil que el pueblo confunda los asuntos del gobierno con los del Estado, y cuando el pasado día 2 de junio el Rey anunció su abdicación en el príncipe de Asturias, mucha gente, que hasta ahora no se había planteado abiertamente si prefería monarquía o república, salió a las plazas céntricas de numerosas ciudades, con la Puerta del Sol de Madrid como paradigma, pidiendo un referéndum o directamente la república.

Conviene recordar aquí que la Constitución, que mayoritariamente nos dimos los españoles en 1978, tiene previsto desde la cuestión sucesoria de la Corona hasta su propia reforma. Otra cosa es que, debido a las tensiones territoriales y otras cuestiones de convivencia, la Constitución se nos haya quedado como un antiguo traje o vestido de comunión. No es cuestión ya de hacer añadidos y ensanchar costuras. Quizá haya llegado el momento de sentarnos a negociar una nueva Constitución. Pero, ¿dónde están los políticos capaces de llegar a aquellos consensos de los años 70 del siglo pasado?

Está claro que en este momento lo más urgente es que funcione la rueda de transmisión en la cuestión sucesoria, porque es una función de Estado, y don Felipe pase a ser Felipe VI, para seguidamente plantearnos qué hacer con la Constitución. No se trata ya del referéndum sobre qué forma de Estado queremos, si monarquía o república, se trata de algo mucho más amplio y profundo. Eso sí, necesitamos políticos con altura de miras, con capacidad de consenso (palabra que casi ha caído en desuso) y que estén por la labor de aportar. El pueblo español está deseando eso, ahí está el ejemplo de Podemos, el partido sorpresa en las recientes elecciones al parlamento europeo. Ojo con las descalificaciones gratuitas de algunos contra ellos, que no se equivoquen. De hecho, los estrategas de las grandes formaciones los están tomando muy en serio.

Publicado en:
http://www.lanzadigital.com/opinion/y_ahora_que_hacemos-64820.html
http://www.dclm.es/noticia.php?id=24936
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/y-ahora-hacemos/20140607102434048157.html
Lanza, edición en papel, página 23 de opinión. 09-06-2014.

domingo, 4 de mayo de 2014

La tozuda realidad


Se aproximan las elecciones europeas y el gobierno de la nación y el autonómico se esfuerzan por presentar ante la ciudadanía unos resultados de su gestión lo más saludables posible. Sin embargo, la reciente Encuesta de Población Activa (EPA) les ha puesto un espejo delante y no han tenido más remedio que ver lo que había, sin maquillar. Después de dos y tres años en el cargo respectivamente, ambos gobiernos ya no pueden usar el recurrente tema de la herencia recibida.

Por irnos a lo que más preocupa a la gente, el paro, y, dando cifras redondas, estamos en los 6 millones de parados a escala nacional, con una tasa del 26% (en Francia están muy preocupados porque tienen una tasa del 10,8%), y en nuestra región superamos los 300.000 parados y la tasa rebasa el 30%. Ante estos números, decir que ha bajado recientemente el desempleo en unos miles, no sirve de consuelo a nadie. Por eso, cuando salen a los medios de comunicación algunos gobernantes declarando su satisfacción por estos datos, la siempre inteligente ciudadanía no puede dar crédito y su reacción va desde la perplejidad a las molestias intestinales, pasando por una cierta hilaridad.

El problema no es sólo que haya aumentado en un millón el número de desempleados desde que se fueron los anteriores gobernantes, o que se haya producido una enorme fractura social por mor de los lacerantes recortes sobre los pilares del Estado del Bienestar; el mayor problema es la desesperanza de esa población, la devaluación laboral, con ingenieros trabajando como camareros, y la destrucción del tejido investigador universitario, algo muy difícil de recuperar más adelante, pues hay fuga de cerebros. Ésa es la forma más clara de perder el tren del futuro como país. Me pregunto qué herencia van a dejar estos gobernantes a los siguientes.

Pero la EPA sólo ha venido a confirmar lo que la ONG de la Iglesia, Cáritas, ya apuntaba en su último informe de marzo y que tanto enfadó al ministro Montoro. Dicho informe ponía, entre otras cosas, que España es el segundo país de la UE con mayor índice de pobreza infantil, 29.9%, sólo superado por Rumanía. Cuando el secretario general de Cáritas Europa, el español Jorge Nuño, afirmaba que “las medidas de austeridad han fallado a la hora de solucionar los problemas y generar crecimiento”, ya no se estaba refiriendo en concreto y solamente a España, sino a la propia UE, cuyos dictados siguió el gobierno español cual aplicado alumno. La Comisión Europea admite ya que nos hemos pasado de frenada.

Por eso hace falta plantearse muy bien a quién destinar nuestro voto en los próximos comicios del día 25, pues Europa pinta mucho y pintará más a partir de ahora. Está claro que las políticas de austeridad, o el “austericidio”, como dicen otros, no han sido las adecuadas y es hora de cambiarlas. Hace falta una Europa sensible con los problemas de la gente, una Europa social, pues la cohesión social es el resultado de una ecuación con muchas variables, y entre éstas no cabe evaluar al ciudadano como si fuera una mercancía. Ya hemos visto lo que no funciona, ahora usemos nuestro voto como herramienta para cambiar hacia lo que nos sirve. Ahora bien, hay dos maneras para que esto no mejore: una, votando a los que ya gobiernan y otra no acudiendo a las urnas.

domingo, 2 de marzo de 2014

¿A dónde va Ucrania?


Más bien podríamos preguntarnos hacia dónde la llevan, pues a raíz de los graves acontecimientos vividos en su capital, Kiev, con los importantes cambios políticos producidos a la velocidad del rayo, se ha colocado como una pieza estratégica más en el tablero de ajedrez que juegan las grandes potencias. El próximo día 26 de abril, se cumplirán 28 años del mayor accidente nuclear de la historia en Chernóbil, una ciudad situada a poco más de 100 kilómetros de la capital. Poco tiempo después, España fue un país de acogida para que numerosos niños y niñas, procedentes de aquella zona, pasaran al menos sus vacaciones estivales con familias españolas. En mi entorno de amistades se encuentran algunas de esas familias, y puedo constatar su gran preocupación en estos días por esos niños, a los que quieren como hijos.

Con el desmembramiento de la URSS en 1991, Ucrania regresó a su independencia política. Lo cierto es que la dependencia económica actual de Ucrania con respecto a Rusia es muy elevada. Pero también lo es a la inversa, pues la mayor parte del gas natural que vende la antigua metrópoli al exterior, pasa por gasoductos instalados en el subsuelo ucraniano, así como los grandes oleoductos que transportan el petróleo ruso. La salida de ambos productos, vía marítima, lo hace al Mar Negro mediante los importantes puertos ubicados en la República Autónoma de Crimea, integrada en Ucrania. El puerto de Sebastopol dispone de un estatus especial y puede ser utilizado por la flota rusa hasta el año 2042. Llegados a este punto, recuérdese que en el invierno de 2004 a 2005, unas discrepancias en el precio del gas entre Rusia y Ucrania, ocasionaron problemas de abastecimiento también a Polonia, Austria, Hungría y a la propia Alemania.

Por tanto, los intereses económicos que tiene Rusia son evidentes, como también lo son los de la Unión Europea, sin olvidar que el origen de las recientes revueltas fue que una gran parte de la población ucraniana quería su integración en la UE, en vez de girar hacia Rusia como pretendía el huido ex presidente Yanukóvich. Pero la economía de la rica y mal gestionada Ucrania está para pocas alegrías, además de haber sido expoliadas parte de sus reservas de oro por sus ex dirigentes. Rusia ponía unas decenas de miles de millones sobre la mesa de forma inmediata; pero para hacer lo mismo, la UE necesita demasiadas reuniones y tiempo. De otra parte está el FMI, cuyos rescates son poco recomendables.

El reciente despliegue de tropas sin identificación en las instituciones y puntos estratégicos de la península de Crimea, con dotación de combate,  ha ocasionado que  mandatarios de la UE y de los EE.UU. adviertan a Rusia sobre las consecuencias de una intervención militar. El presidente ruso ha pedido autorización a su Parlamento, y lo ha conseguido, para desplegar al ejército en el extranjero. El Consejo General de la ONU y el de la OTAN se están reuniendo de urgencia para tratar el tema, así como los ministros de exteriores de la UE. 

El tablero para empezar la partida queda colocado, al estar básicamente la República Autónoma de Crimea a favor de Rusia y el resto del país inclinado hacia la UE. Un conflicto en ese área geoestratégica sería de consecuencias globales por los actores involucrados y porque, una vez más, se trata de energía: gas y petróleo. Aunque, hoy por hoy, parece ser Rusia quien está apostando por el jaque mate, pues no puede consentir un gobierno hostil a sus intereses en su patio trasero, y sabe que a la UE le costaría mucho convencer a sus ciudadanos el verse involucrada en una guerra europea, y que los EE.UU. acaban de anunciar una drástica reducción de su ejército, cansados ya de los recientes y costosos conflictos bélicos en los que han intervenido. 

Es de desear que la cordura y el diálogo se impongan sobre las armas, pues a éstas las carga el diablo. El sufrido pueblo ucraniano no se merece ahora una guerra ni una división territorial, sino salir adelante y superar los problemas económicos.



























































lunes, 27 de enero de 2014

¿Refundar el capitalismo?


El pasado sábado, día 25 de enero, se clausuró la celebración anual de la cumbre de Davos, foro al que el gobierno de España envió como representantes a la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, al alcalde de Barcelona, Xavier Trías, y al ministro de Industria, José Manuel Soria. La delegación española fue completada con la asistencia de altos representantes del ámbito empresarial y de la banca. Además, en este foro internacional participaron un total de 2.500 personas procedentes de 100 países, de los que más de 1.500 eran responsables de grandes empresas, figurando también más de 40 jefes de Estado o de gobierno.

El Foro Económico Mundial (FEM) se celebra en la ciudad de Davos, situada en el extremo oriental de Suiza, desde 1970, año en el que comenzó como un foro económico de ámbito europeo. Personalidades y organizaciones políticas, económicas y sociales exponen en la reunión anual sus puntos de vista, así como estudios sobre economía, política, áreas sociales y culturales, de cara a tomar decisiones y elaborar estrategias que afectan a todos los países y, en definitiva, a las personas. Este año han intercambiado opiniones sobre el crecimiento económico mundial, la perspectiva financiera, las nuevas energías, la salud y el cambio climático.

Lo más relevante, según mi criterio, ha sido el informe de Oxfam Intermón. En él se denuncia el secuestro de la democracia en beneficio de las élites económicas. En España, 8 de cada 10 personas creen que las leyes están diseñadas para favorecer a los ricos, y es que la mitad de la renta mundial está en manos de tan sólo 85 personas. El informe exige a los líderes del FEM que tomen medidas urgentes para reducir la desigualdad que corroe los sistemas democráticos y beneficia a unos pocos en detrimento de la inmensa mayoría. Además, pone en evidencia que las personas más ricas y las grandes empresas ocultan al fisco del orden de 21 billones de dólares cada año, a través de complejas redes con base en paraísos fiscales.

Otra de las conclusiones de mayor relevancia del FEM ha sido el problema del paro juvenil. En España, este paro es aún más grave, con una tasa de casi un 60%, y sin que haya razones para creer en una solución previsible a corto o medio plazo. Eso está provocando el éxodo de muchos de nuestros jóvenes mejor preparados. Recuérdese que, según la última Encuesta de Población Activa (EPA), la tasa de paro global ha superado en España el 26%, lo que dificulta aún más nuestra recuperación a la vez que preocupa también a los líderes mundiales. Tampoco aquí se atisban mejoras en el horizonte.

Está claro que la anunciada “refundación del capitalismo”, que se publicó en su día como la salida a la actual crisis, aún no se ha producido, sino más bien al contrario. Ignoro la autoría de la siguiente cita: “Para alcanzar nuevas metas explora nuevos caminos. Si sigues los caminos que siempre has seguido, llegarás a donde siempre has llegado”. El mensaje que transmite, bastante obvio, se puede aplicar a los diferentes ámbitos de la vida y, naturalmente, al tema que nos ocupa. La brecha, cada vez mayor entre ricos y pobres, no puede seguir de manera elástica como si no tuviera fin, pues al cabo será perjudicial para todos, incluso para los más ricos.

Publicado en:
http://www.dclm.es/opiniones.php?id=1073
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/refundar-capitalismo/20140128084659035563.html
Lanza, edición en papel, página 24 de Opinión. 28-01-2014


domingo, 19 de enero de 2014

¿Por qué está la luz tan cara?

¿Cómo es posible que, con todos esos nuevos aparatos de mayor eficiencia energética y bombillas de bajo consumo en nuestros hogares, estemos pagando tan cara la factura de la luz, incluso cuidando de no gastar más de lo necesario? Ésta es una pregunta que casi todos nos hacemos en los últimos tiempos.

Analicemos brevemente la factura: los dos conceptos más importantes son el término fijo de potencia y la energía (punta y valle). El primero es lo que pagamos según la potencia que tengamos contratada, con independencia del consumo. El gobierno fue autorizando subidas hasta alcanzar el 73% para el término fijo, durante el pasado año 2013. Con ello, hoy las compañías se aseguran unos buenos ingresos, aunque haya disminuido el consumo. El otro término se paga de acuerdo con lo que avance el contador. Ése es el precio que iba a haber subido el 11%, pero que se quedó en el 2,3% a comienzo de este año, a la espera de lo que ocurra en las próximas subastas eléctricas.

Además del 21% por IVA en la factura, se cobra un Impuesto Eléctrico que entra dentro del grupo de impuestos especiales (alcohol, tabaco, etc.). Es decir, como si el consumo de electricidad fuera un vicio o un lujo. Este impuesto se aplica al consumo y a la potencia contratada, cuyo importe se multiplica por el tipo impositivo 4,864% y por el factor de corrección, que aprueba el gobierno, ahora el 1,05113. Les invito a comprobar su factura y lo verán. Luego, hay una pequeña cantidad por el alquiler del contador.

No se explica que España sea el país con la energía más cara de Europa después de Chipre e Irlanda, que son dos islas cuando, según un balance provisional publicado por Red Eléctrica de España (REE), el año pasado fue la primera vez en la historia en la que la tecnología eólica contribuyó más a la cobertura de la demanda eléctrica anual, con un 21,1% del total. Dada su fuente, el viento, es la energía más barata de producir, y a ésta le siguió la nuclear, con un 21 %. Ambas fuentes energéticas, seguidas por la hidráulica.

En los consejos de administración de las grandes compañías de energía hay nombres conocidos que han formado parte de los gobiernos, así como antiguos altos cargos de la Administración. El máximo exponente son los ex presidentes Aznar y González, situados en los consejos de dos de las más importantes compañías del sector energético; si bien hace poco, González manifestó su intención de abandonar el Consejo al que asiste.

En los EE UU existen grupos de presión llamados lobbies, quienes tratan de influir a su favor ante la Cámara de Representantes y el gobierno. Recordarán ustedes la película Su distinguida señoría (The Distinguished Gentleman, es su título en inglés) protagonizada por Eddie Murphy, en donde se ve un lobby en plena actuación, casualmente eléctrico. En España no existen oficialmente los lobbies, pero nadie pone en duda su presencia real. Así, el eléctrico ha ejercido, o tratado de ejercer, su influencia ante los gobiernos desde que Aznar privatizó las eléctricas en el año 1997.

Alguien tendrá que tomar las medidas que procedan para que la electricidad tenga en España un precio acorde con sus costes de producción y con la realidad socio-económica del país. Lo del déficit de tarifa habrá que analizarlo con mayor detalle.

Publicado en:
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/luz-tan-cara/20140119111012034725.html
http://lanzadigital.com/opinion/por_que_esta_la_luz_tan_cara-58978.html
http://www.dclm.es/opiniones.php?id=1066
Lanza edición papel páginas de opinión. 20-01-2013.
Artículos posteriores relacionados:
m.publico.es/502250




miércoles, 8 de enero de 2014

Movilidad exterior

Mientras pensaba yo en escribir este artículo, y en cómo lo iba a hacer, me venía a la memoria la frase, atribuida al poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht (1898-1956): “Primero se llevaron a los comunistas, pero a mi no me importó porque yo no lo era; enseguida se llevaron a unos obreros, pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era, después detuvieron a los sindicalistas, pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista; luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso, tampoco me importó; ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde.”  Como puede deducirse, la moraleja de esta genial y conocida frase es un llamamiento a la solidaridad y a seguir los dictados de nuestra conciencia, pese a todo.

Los gobiernos suelen aprovechar la ley de acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado, PGE, para colar de tapadillo alguna que otra. Era de esperar del gobierno actual alguna importante, sobre todo después de la que nos llevan metiendo, una tras otra, de pérdida de derechos en los dos años que están al frente de los destinos de las personas que habitamos el suelo patrio. Mientras estábamos entretenidos con el mazapán y el turrón, en el BOE del 26 de diciembre pasado, un ladrillo de más de 500 páginas, en la numerada como 104.817 aparece el siguiente texto:

“… A efectos del mantenimiento del derecho de las prestaciones sanitarias en las que se exija la residencia en territorio español, se entenderá que el beneficiario de dichas prestaciones tiene su residencia habitual en España aún cuando haya tenido estancias en el extranjero siempre que éstas no superen los 90 días a lo largo de cada año natural.” Es decir, que la llamada “movilidad exterior”, que calificaba la ministra Báñez para referirse a los “jóvenes aventureros” (otra calificación de la ministra) que se veían obligados a emigrar, para encontrar un trabajo que aquí no tenían, ahora quedan excluidos de nuestro sistema sanitario si pasan más de 90 días al año en el extranjero. Bueno, ellos y todos los demás en las mismas circunstancias.

Desde la oposición, el PP se quejaba de que los inmigrantes en España tuvieran derecho a las prestaciones sanitarias y que eso era un despilfarro, ahora resulta que también era un despilfarro que los españoles que vuelven, después de haber estado más de tres meses en el extranjero, sean atendidos por nuestro sistema sanitario sin tener que pagar por ello. Esto choca directamente contra el artículo 43, entre otros, de la Carta Magna y es de esperar que desde la oposición, desde el Tribunal Constitucional y desde los estamentos judiciales correspondientes, se ponga remedio a este desaguisado, antes de que la ciudadanía tenga que salir a las calles.


Al acabar esta crónica me pregunto cuál será la siguiente que nos tengan reservada y no puedo al menos que sentir desasosiego. ¿Es ese el sentimiento que pretenden nuestros gobernantes que tengamos los ciudadanos?


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