viernes, 2 de septiembre de 2011

Llegan los recortes a la región

Por fin, el último día de agosto, la presidenta Cospedal ha anunciado sin nocturnidad y seguramente sin alevosía, pero con premeditación, sus políticas de austeridad o más bien de plan de choque para reducir el déficit en nuestra región. Desde que el pasado día 22 de mayo ganara las elecciones autonómicas, muchos reclamaban que dejara de quejarse de la herencia recibida y empezara a gobernar. Con el plan presentado ha trazado las líneas básicas de lo que va a hacer y de lo que no hará, además de aprovechar para repetir en su intervención varias veces la palabra “ruina”al referirse a la herencia recibida. Así que ha cogido las tijeras y ha recortado el presupuesto hasta dejarlo como el del año 2005, con la pretensión de ahorrar más de 1.800 millones, que afectan a todas las partidas presupuestarias. Declaraba en su intervención que su plan viene a converger con la reforma de la Constitución, aunque si bien ésta deja un margen de varios años para la reducción del déficit, la señora Cospedal lo aplica ya.

Al analizar el plan, se ven aspectos de lógica reducción del gasto y otros parecen muy optimistas en cuanto al ahorro que supongan. El problema viene cuando afecta a la calidad de los servicios que recibe la ciudadanía, mientras pagan los mismos impuestos que antes. Es decir, para ahorrar 400 millones en Sanidad, se deja sin empleo a 4.000 profesionales y se pueden deteriorar los propios centros y la atención que reciban los usuarios de la Sanidad Pública. En Educación se afecta al profesorado, a quien le aumentan las horas, le reducen a la mínima expresión sus centros de formación, echan interinos y se aplazan las nuevas contrataciones, además de recortar drásticamente los gastos necesarios para el funcionamiento de los centros educativos. Las 1.000 plazas menos que habrá en centros para mayores y personas con discapacidad, supondrán la pérdida de cerca de 3.000 empleos. La paralización de la obra pública hará que dejen de crearse unos 10.000 empleos y 15.000 empleados públicos (donde habrá muchos votantes suyos) se pueden quedar en la calle. Esto no lo dijo en campaña electoral.

Como tiene cuatro años por delante, tampoco necesita ser tan drástica en la aplicación de su plan de recortes, pues ni la Constitución se lo exige de momento ni, por supuesto, la ciudadanía de la región. La crisis no empezó ayer y nos iría mejor a todos si aplicara su plan de forma paulatina. El anterior equipo gobernó unos años también con crisis y las farmacias cobraban, por ejemplo. Hay que tener cuidado, pues si a un camión de gran tonelaje, que va a velocidad de crucero, se le da un volantazo para girar a la derecha de golpe, lo más fácil es que vuelque. Esta región ha dado un salto cualitativo importantísimo en el conjunto de las regiones españolas, porque partíamos de más atrás, y no nos podemos permitir volcar. Castilla-La Mancha no es ningún laboratorio para experimentos extrapolables al ámbito nacional, ni debe ser utilizada como trampolín de nadie, pues los castellano-manchegos somos más importantes que todo eso.

Publicado en: Lanza de Ciudad Real, edición en papel, pág. 31 de opinión. 03-09-2011



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