miércoles, 8 de enero de 2014

Movilidad exterior

Mientras pensaba yo en escribir este artículo, y en cómo lo iba a hacer, me venía a la memoria la frase, atribuida al poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht (1898-1956): “Primero se llevaron a los comunistas, pero a mí no me importó porque yo no lo era; enseguida se llevaron a unos obreros, pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era, después detuvieron a los sindicalistas, pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista; luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso, tampoco me importó; ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde.”  Como puede deducirse, la moraleja de esta genial y conocida frase es un llamamiento a la solidaridad y a seguir los dictados de nuestra conciencia, pese a todo.

Los gobiernos suelen aprovechar la ley de acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado, PGE, para colar de tapadillo alguna que otra. Era de esperar del gobierno actual alguna importante, sobre todo después de la que nos llevan metiendo, una tras otra, de pérdida de derechos en los dos años que están al frente de los destinos de las personas que habitamos el suelo patrio. Mientras estábamos entretenidos con el mazapán y el turrón, en el BOE del 26 de diciembre pasado, un ladrillo de más de 500 páginas, en la numerada como 104.817 aparece el siguiente texto:

“… A efectos del mantenimiento del derecho de las prestaciones sanitarias en las que se exija la residencia en territorio español, se entenderá que el beneficiario de dichas prestaciones tiene su residencia habitual en España aún cuando haya tenido estancias en el extranjero siempre que éstas no superen los 90 días a lo largo de cada año natural.” Es decir, que la llamada “movilidad exterior”, que calificaba la ministra Báñez para referirse a los “jóvenes aventureros” (otra calificación de la ministra) que se veían obligados a emigrar, para encontrar un trabajo que aquí no tenían, ahora quedan excluidos de nuestro sistema sanitario si pasan más de 90 días al año en el extranjero. Bueno, ellos y todos los demás en las mismas circunstancias.

Desde la oposición, el PP se quejaba de que los inmigrantes en España tuvieran derecho a las prestaciones sanitarias y que eso era un despilfarro, ahora resulta que también era un despilfarro que los españoles que vuelven, después de haber estado más de tres meses en el extranjero, sean atendidos por nuestro sistema sanitario sin tener que pagar por ello. Esto choca directamente contra el artículo 43, entre otros, de la Carta Magna y es de esperar que desde la oposición, desde el Tribunal Constitucional y desde los estamentos judiciales correspondientes, se ponga remedio a este desaguisado, antes de que la ciudadanía tenga que salir a las calles.

Al acabar esta crónica me pregunto cuál será la siguiente que nos tengan reservada y no puedo al menos que sentir desasosiego. ¿Es ese el sentimiento que pretenden nuestros gobernantes que tengamos los ciudadanos?


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miércoles, 25 de diciembre de 2013

Qué pasa con la luz


La “amenaza” de una posible subida en el recibo de la luz cercana al 11%, según resultas de la última subasta eléctrica, ha hecho saltar las alarmas de la población en general y del gobierno en particular. Tanto es así, que por primera vez desde la liberalización del sector eléctrico en 1997 por el gobierno de Aznar, un gobierno se atreve a dejar sin efecto una puja eléctrica.

En el año 2002, el entonces vicepresidente económico, Rodrigo Rato, dio luz verde a un decreto (RD 1432/2002), según el cual la tarifa eléctrica no podía subir más que el IPC, con independencia de los costes de producción. Ese fue el origen del déficit de tarifa eléctrica, es decir, la diferencia entre los derechos de cobro reconocidos a las compañías de electricidad y lo ingresado a través de las tarifas eléctricas. El problema se agravó a partir de 2005, cuando el barril de petróleo pasó de valer 30 dólares a 90. La luz seguía subiendo al ritmo del IPC, al 2%, pero los costes de producción, de las centrales que funcionan con derivados del petróleo, se habían disparado.

Por otra parte el gobierno de Zapatero, en la Moncloa desde 2004, apostó por las energías renovables, asumiendo unas condiciones económicas que favorecieran su implantación, pero que dispararon el déficit de tarifa y superaron las necesidades previstas. Cosa que se hubiera evitado con un mayor control de implantación en el tiempo y una mejor adecuación de la producción a la demanda real. La llegada de Rajoy al poder, a finales de 2011, cortó de raíz esas subvenciones, pero provocó otros problemas: se cargó las amortizaciones de las empresas que invirtieron en renovables y gravó con un impuesto de 7 céntimos por kilovatio/hora el producido por ese medio. Si el precio que pagamos a las eléctricas está en torno a los 12,5 céntimos, desincentiva por completo el uso de renovables. Y la preocupación por el medio ambiente, en un cajón.

El actual ministro de industria, señor Soria, ha impulsado una reforma del sector eléctrico, que no se había tocado desde 2002, con la idea principal de dar un cauce a la regularización del déficit de tarifa. Es decir, una parte de los 26.000 millones sería asumida por los consumidores vía recibo de la luz, otra parte la pagarían las compañías del sector mediante más impuestos y menos subvenciones y otra el Estado, con cargo a los PGE. La parte que este año tenía reconocido pagar el Estado era de 3.600 millones, pero el ministro de Hacienda, señor Montoro, a última hora ha decidido no asumir ese coste para cuadrar el déficit del Estado con las exigencias de Bruselas. Y ese ha sido el detonante del lío que se ha montado con la subida que, de momento, ha frenado el gobierno, pero que nos la irán colocando paulatinamente, porque ese dinero que asumía el Estado, ahora pasará directamente al recibo de la luz.

Una vez explicado el tema, me hago algunas preguntas que nadie ha aclarado todavía:
¿Quién controla que el montante del déficit de tarifa sea realmente el que las compañías eléctricas dicen que es? ¿La separación entre empresas distribuidoras y empresas comercializadoras es real y efectiva? ¿Cómo se controla que haya una competencia real y quién lo hace? ¿Por qué en las subastas se fija siempre el precio de producción más caro? Es sabido que no cuesta igual producir un kilovatio procedente de energías renovables, que si la fuente es de energías fósiles, nuclear o hidráulica. ¿Cómo sabe el consumidor final qué parte del kilovatio que consume procede de una u otra fuente generadora de energía? Porque de eso depende el precio que le pasan, ¿o no? ¿Por qué tenemos en este momento una capacidad de producción que excede en más del 23% a la demanda real?

Finalmente, me gustaría hacer una reflexión sobre la función social de la energía. La energía es un valor estratégico y, como tal, debería ser tratado desde cualquier gobierno. Debería hacerse un gran pacto de Estado para que las fuentes: agua, gas y electricidad, tuvieran un suelo en los hogares, es decir, nunca falten a nivel básico en ningún hogar. No puede ser, y pongo un caso real, que un anciano sea tratado de una neumonía en el hospital durante varios días, y al darle el alta y llegar a su casa, en invierno, se encuentre con la luz cortada por falta de pago. Y como éste, infinidad de casos que el lector conoce y que son verdaderamente lacerantes, en una sociedad que todavía pretendemos seguir llamando “del bienestar”.









jueves, 28 de noviembre de 2013

Concertinas

Con el nombre del título no me estoy refiriendo al instrumento, parecido al acordeón, que inventó Sir Wheatstone en el siglo XIX. Hay concertinas “inventadas” en el siglo actual completamente distintas, son instrumentos hirientes que lesionan a las personas. Me estoy refiriendo a esas cuchillas que, a día de hoy, todavía están colocadas en las vallas fronterizas de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, dicen que con carácter disuasorio ante la inmigración irregular.

España es uno de los países frontera Sur de la Unión Europea y, como tal, es utilizado por las mafias que trafican con personas, procedentes principalmente del continente africano, cuyo destino final pueden ser otros países de la UE o la propia España. Esas mafias campan a sus anchas por los países norteafricanos y hacen su “negocio” con las necesidades vitales de los desheredados de la tierra. Personas que se la juegan al emprender un largo y penoso viaje, a través de desiertos, pasando mil y una calamidades. Muchas de esas personas ya mueren en el camino, y las que consiguen llegar a esas dos ciudades, se encuentran con las vallas.

Como el tema de las concertinas ha saltado a todos los medios de comunicación y ha llegado al parlamento, ahora empieza el baile del “y tú más” del partido gobernante al principal de la oposición. Parece ser que cuando el PSOE llegó al poder en marzo de 2004, ya estaban las concertinas instaladas por el anterior gobierno del PP. Bien es cierto que tardó más de un año en retirarlas, pero se retiraron. El actual gobierno del PP las volvió a colocar y ya tenemos servido el lío. Pero con independencia de quien lo haga, el hecho es igual de lacerante. Ante el revuelo organizado, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, parece abrir un halo de esperanza al declarar que si le indicaran un elemento igual de disuasorio, que no hiera a las personas, lo estudiaría para retirar las concertinas de las vallas.

Son numerosas las voces autorizadas de toda la sociedad que están clamando por la retirada de las cuchillas. Incluso la Iglesia Católica, a quien tanto parece obedecer el gobierno en según qué temas, se ha manifestado en contra. El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) defiende que se utilicen estándares democráticos en los controles de la frontera y recuerda que “el espacio fronterizo no puede ser una negación del espacio de libertad, justicia y seguridad que proclama ser la Unión Europea”, mientras pide al ministerio del Interior su retirada. Asimismo, el portavoz de la Conferencia Episcopal ha hecho un llamamiento a “incorporar el valor de la hospitalidad y rechazar la concepción del inmigrante como un peligro”.

Retirar las cuchillas no es abrir las fronteras, es actuar con humanidad. El “pues que no vengan” no es la solución, porque siguen viniendo a pesar de la crisis, sencillamente porque ellos están mucho peor. Si la solución es económica, siempre habrá recursos para ello en la UE. Seguro que si se buscan soluciones se encuentran, estamos hablando de personas, y esperemos que sea cuanto antes pues la situación actual no es de recibo. 

Publicado en:
http://www.lanzadigital.com/opinion/concertinas-57110.html
Lanza edición papel, pag. 26. 29-11-2013.
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/concertinas/20131204214425030875.html  04-12-2013. 

Noticias posteriores relacionadas:
http://m.publico.es/485582

lunes, 11 de noviembre de 2013

España pierde a los mejores


Según una encuesta del Real Instituto Elcano, hecha pública el pasado día 8, nueve de cada diez emigrantes españoles tiene estudios universitarios, de los que tres han cursado ingenierías. La mitad de los que se marchan lo hace porque no ve futuro en nuestro país y, aunque tres de cada diez manifiesta pensar en volver pasados unos años, la realidad suele ser otra.

El curso pasado, la Junta de Comunidades envió una carta a los hogares de los universitarios, en donde se reflejaba el coste de la matrícula y el coste real de sus estudios. Éstos venían a ser del orden de diez veces más que lo pagado por el estudiante. El mensaje pretendido estaba claro, a pesar de las quejas sobre la subida de tasas, el erario público pagaba mucho más.

El pasado año, la señora Merkel pedía universitarios del extranjero, con nivel B2 de alemán, para darles trabajo en Alemania. El mensaje real era: inviertan en formar ingenieros, médicos, etc., en otros países, enséñenles alemán durante seis años y Alemania se aprovechará de sus conocimientos.

¡Qué diferente es la emigración actual de aquélla de los años 60 del siglo pasado! Entonces exportábamos mano de obra sin cualificar, y sus remesas en marcos, francos y libras, engrosaban las maltrechas arcas públicas españolas. Ahora, lo que España exporta es la flor y nata de nuestra juventud mejor formada para que los países de acogida se aprovechen de sus conocimientos. Esto sí que es un despilfarro de presente y, sobre todo, de futuro que nuestro país no se puede permitir. 

Quien vea en TV los programas de castellano-manchegos, o españoles, por el mundo, observará que la mayoría de los entrevistados solo piensa volver en vacaciones, y se acuerdan de la familia, los amigos, la tortilla y el jamón. Pero los hijos que ya les nacieron, o les nazcan, en los países de acogida, serán de aquellas tierras. Cómo se van a plantear volver a empezar aquí para conseguir lo que ya tienen allí. Por tanto son generaciones perdidas para España, que se fueron con sus conocimientos, y aquí nos quedamos con la inversión hecha para su formación y con el hueco que dejaron.

Mucho deberán empeñarse los gobernantes actuales y, sobre todo, los siguientes para crear aquí condiciones que generen empleo e ilusión, para que los que todavía se están formando no se marchen. La crisis no es solo económica; son los derechos, los valores, las ilusiones… y eso no se compra en la tienda de la esquina. Con el tiempo lo veremos.

Publicado en:
http://www.lanzadigital.com/opinion/espanya_pierde_a_los_mejores-56258.html#comments 11-11-2013
http://www.dclm.es/opiniones.php?id=952 11-11-2013
Lanza de Ciudad Real. Página 26 de opinión. 12-11-2013

domingo, 15 de septiembre de 2013

Se atraviesa la última línea roja


Por fin, después de “mejorarnos” con sus reformas la Sanidad, la Educación, la Ley de Dependencia…, el gobierno ha aprobado el anteproyecto de Ley sobre las Pensiones, con el que se asegura de que los pensionistas futuros y, por primera vez los actuales, pierdan poder adquisitivo.

Desde hace algún tiempo se venían escuchando comentarios e informaciones sobre la sostenibilidad de las pensiones, pero con cálculos para 2027 a 2032 cuando cumplieran los 65 ó 67 años los nacidos en los años de expansión económica de los años 60 del siglo pasado y que se conoció como el “baby boom”. No se ha producido ninguna variación que haga adelantar actuación alguna sobre las pensiones, puesto que la crisis lo que ocasiona es una bajada en los ingresos, no un aumento de los gastos por pensiones. Por tanto, la solución a la sostenibilidad de las pensiones no está en que pierdan poder adquisitivo los pensionistas, sino en provocar un aumento de los ingresos, y estoy seguro de que tanto el gobierno como sus asesores sabrán encontrar fórmulas imaginativas para ello, porque existen diversas alternativas.

Es cierto que los factores económicos globales de la nación influyen en todos los ámbitos y, mientras estamos distraídos con Bárcenas, Mas y el Peñón de Gibraltar, nos acabamos de enterar de lo verdaderamente importante y es que la deuda pública española es ya de casi 950 mil millones de euros. Desde que gobierna Rajoy, y esto es dato, no opinión, la deuda ha aumentado 390 millones al día, o sea, más de 16 millones cada hora. Así que todos esos sacrificios a los que se nos está sometiendo a las clases medias y bajas, y lo que queda, no alcanzan ni para pagar los intereses de la deuda.

Cabe recordar que en los 8 años de gobierno de Aznar, las pensiones subieron un 4%; en los 8 años de Zapatero, las pensiones mínimas subieron un 27% y, según los datos que apunta la ministra de Empleo, Báñez, la garantía de subir como mínimo un 0,25% y como máximo el IPC más un 0,25%, se puede dar el caso de subir en esos mismos 8 años tan sólo un 2%. No hace falta ser un lince en economía para inferir que está garantizada la pérdida de poder adquisitivo para todos los pensionistas, los futuros y los actuales.

Comprendo a la gran Banca por la ingente cantidad de negocio que le supondrá la necesidad de la ciudadanía de suscribir con ella planes de pensiones que complementen las pensiones públicas. Lo que no comprendo es que el gobierno haya metido el recorte ahora a todos, al desvincular el incremento de las pensiones del IPC, con lo que los pensionistas actuales se quedan completamente indefensos. Pero cada pensionista tiene una herramienta infalible: la urna. Cuando lleguen las próximas elecciones, podrá votar para que salga un gobierno más sensible con él, que derogue este sinsentido y vuelva a poner las cosas en su sitio.

Publicado en:
http://www.lanzadigital.com/opinion/se_atraviesa_la_ultima_linea_roja-53903.html
Diario Lanza de Ciudad Real, página 23 de Opinión. 17-09-2013

Artículos posteriores relacionados:
http://www.dclm.es/editorial.php?id=229
http://economia.elpais.com/economia/2013/09/16/actualidad/1379349975_380361.html
Calculadora de pérdida de poder adquisitivo:
http://elpais.com/especiales/2013/calculadora-pensiones/


miércoles, 31 de julio de 2013

El tren que no llegó

El accidente del tren Alvia del pasado día 24 de julio en las proximidades de Santiago causó, en el momento de escribir estas líneas, 79 víctimas mortales y un elevado número de heridos de distinta consideración. Esta es, sin duda, la parte más dolorosa del accidente, el drama humano que sobrecogió no sólo a Galicia, no sólo a España, sino al mundo entero, dadas las magnitudes de la tragedia y porque también viajaban personas de distintas procedencias, tanto nacionales como internacionales.

Ahora bien, después del dolor, después del estupor por la tragedia, viene el análisis de las causas que hayan podido ocasionar tamaño desastre. Hay dos derivadas, una la penal, que determinará el juez, y otra la técnica, que corresponderá a RENFE y al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), amén de las aseguradoras. La técnica nos debe de llevar básicamente a dos vertientes, una que aclare el porqué del accidente y otra de la que aprender y poner los medios necesarios para evitar en el futuro accidentes similares.

Está generalmente asumido que deben confluir varias circunstancias adversas en un lugar determinado y en un momento dado para que se pueda producir un accidente. Sin más datos, de momento, que lo publicado por diferentes medios y, naturalmente, sin conocer el contenido de las “cajas negras”, que se encuentran en poder del juez, tratemos de efectuar un somero análisis en base a algunas preguntas lógicas:

¿Es de alta velocidad la línea ferroviaria de Ourense a Santiago? Lo es, según publica ADIF, que pertenece al ministerio de Fomento, en su páginaWeb, http://www.adif. /es_ES/infraestructuras/ lineas_de_alta_velocidad/lineas_de_alta_velocidad.shtml; sin embargo, el presidente de RENFE, Julio Gómez-Pomar, declaró el pasado día 29 que no lo es. También el Secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, del ministerio de Fomento, ha declarado que “no se trata de un accidente de la alta velocidad española”.

¿Por qué unos trenes de la alta velocidad española llevan dos maquinistas y este llevaba uno? ¿Qué son los sistemas de seguridad ASFA y ERTMS? Hemos escuchado estos días noticias sobre estos sistemas de seguridad que se instalan en las vías de la alta velocidad. El primero de ellos, significa Anuncio de Señales y Frenado Automático y el segundo, cuyas siglas están en  inglés, significa traducido, Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario. El segundo es el que se utiliza por encima de los 200 km/h y es más completo en su funcionamiento de seguridad. Ambos pueden frenar el convoy en determinados momentos de peligro.

¿Estaba instalado alguno de estos dos sistemas de seguridad en el tramo del descarrilamiento? ¿O acaso no había ninguno de ellos? ¿El trazado de la curva donde descarriló el tren es adecuado para la alta velocidad o está demasiado cerrado? ¿Estaban bien ubicadas las señales verticales de limitación de velocidad?

Con independencia del despiste o no del único maquinista, son varias las circunstancias a analizar, varias las preguntas a las que responder para depurar responsabilidades, porque si no, se habrá convertido a ese maquinista en un fusible. Recuerdo al lector que en un circuito eléctrico, el fusible es el elemento más débil, el que se funde -o se sacrifica- para salvar al resto del circuito cuando hay problemas.

Publicado en:
http://dclm.es/opiniones.php?id=809
Lanza de Ciudad Real, pág.  26. Opinión. 01-08-2013.

Artículos posteriores relacionados:
http://m.publico.es/489909
http://politica.elpais.com/politica/2017/03/13/actualidad/1489416022_664943.htmlhttp://blogs.publico.es/fernando-lopez-agudin/2017/07/25/sanchez-destapa-en-alvia-lo-que-rajoy-tapa-en-gurtel/

jueves, 6 de junio de 2013

Al pan, pan y al vino, vino


El pueblo español somos una mezcla de Quijote y de Sancho. Este es el más pragmático, el que le llama pan al pan y vino al vino. La altas miras de Alonso Quijano son bajadas de las nubes a ras del suelo por su escudero. Y es así cómo le gusta al pueblo llano que se expresen sus gobernantes. No sé por qué se empeñan, sin embargo, muchos de ellos en disfrazar la realidad con una serie rebuscada de florituras lingüísticas. Bueno, imagino el porqué. Quizá piensen que de esa manera la ciudadanía no se entera de ciertos tejemanejes y así seguimos adormecidos con otras cosas, mientras ellos nos la cuelan.

Mientras escribo estas líneas, escucho decir al presidente del gobierno, Mariano Rajoy, que de cara a 2014 va a “explorar” el IVA. No sé si es que se trata de un territorio desconocido para él y cual boy-scout se va a aventurar en su búsqueda a ver si consigue  llegar a la cumbre. Otra perla ha sido el cachondeo nacional en las redes sociales, y otros medios de comunicación, con la explicación que dio la secretaria general del PP, Dolores Cospedal, sobre los pagos “en diferido” al ex tesorero de esa formación política, Luis Bárcenas.

La ministra de empleo, Fátima Báñez, y otros correligionarios, nos regalan los oídos con la “movilidad exterior” que sufren los jóvenes mejor preparados de la historia, cuando se tienen que ir a trabajar al extranjero porque aquí no hay manera de ejercer la profesión que tanto les ha costado (y al erario público) preparar. ¡Qué bien les está viniendo a esos países nuestra crisis para poder aprovecharse de esos magníficos profesionales!

Se le llama “Reforma Laboral” a unas facilidades para el despido jamás vividas en democracia. Ahí están los frutos, después de un año de su aplicación. Por cierto, en el Fuero de los Españoles del anterior jefe del Estado, Francisco Franco, el trabajador estaba muchísimo más protegido que en estos momentos. Se le llama “Reforma Sanitaria” a un progresivo e inexorable empeoramiento de la calidad asistencial. Se habla de la “Reforma de las Pensiones” que están preparando y uno piensa, Virgencita que me quede como estaba, porque ya entendemos lo que significa “reforma” después de dárnoslas todas en la misma mejilla. Hay toda una retahíla más de palabras y frases al uso, pero con lo que antecede ya nos podemos hacer una idea.

A estas alturas de la película ya no nos vale lo de la herencia recibida. Recuerdo al lector la frase del nada sospechoso ex Secretario de Estado de los EE.UU., Henry Kissinger: “cuando un gobierno hereda un problema, si a los seis meses no lo ha resuelto, ya es su problema”. Si el magnífico equipo que dedica tantos esfuerzos a aconsejar al gobierno sobre cómo disfrazar con palabras y frases florales la realidad, dedicara los mismos esfuerzos a aconsejar sobre cómo solucionar los problemas reales de la gente, a lo mejor se iría con más cabeza, mejor orientación y un rumbo más definido en pos de esas soluciones. 

Publicado en: http://dclm.es/opiniones.php?id=737. 06-06-2013
Publicado en: http://www.lanzadigital.com/opinion/al_pan_pan_y_al_vino_vino-50334.html
Publicado en la edición en papel del Diario Lanza, pág. 37. 08-06-2013.