miércoles, 25 de noviembre de 2015

El miedo, arma de guerra


“La France est en guerre”, declaró el presidente francés, François Hollande, ante la Asamblea Nacional francesa poco después de los sangrientos atentados que tuvieron lugar en distintos puntos de París el pasado día 13 de noviembre. Desde entonces, el mandatario francés está ejerciendo una gran ofensiva diplomática internacional para recabar apoyos contra el llamado Estado Islámico. Paralelamente, el ejército francés está bombardeando posiciones en Siria supuestamente ocupadas por el EI.

París ha vivido una situación tremenda, no solo por los atentados yihadistas, sino por el estado policial y de emergencia que, como consecuencia de ellos, se ha producido; situación que se mantendrá al menos durante tres meses, tiempo en el que los derechos y libertades quedarán mermados en Francia. Bruselas ha sufrido una situación de estado de sitio, con la policía y el ejército desplegados por la ciudad, para evitar posibles atentados similares a los sufridos en la capital francesa. Una ciudad como Bruselas paralizada por el miedo a atentados, ¿se imaginan lo que eso supone?

Pensando en clave yihadista, acaban de conseguir una victoria importante en Europa al meter el miedo en el cuerpo en dos países tan importantes como Francia y Bélgica. Los habitantes de esos dos países libres pueden estar dispuestos a renunciar a parte de sus derechos constitucionales a cambio de seguridad, ¿durante cuánto tiempo? Porque ahora la gente está en estado de shock y saltan los sentimientos antes que la razón. Luego vienen los razonamientos, se analiza todo, se busca entender el significado de lo que está sucediendo y los porqués. Las palabras, los nombres, recobran su sentido.

Verán, Yihad viene a significar en árabe algo así como “guerra santa”, lucha contra el infiel. De ahí que los yihadistas sean como los soldados en ese contexto. En el nuestro son terroristas. ¿Recuerdan el término talibán? En singular y en plural es el mismo nombre y significa “estudiante” en Afganistán. Por aquí le damos el sentido de fundamentalista o directamente, terrorista. ¿Recuerdan el nombre de gudari? Eso es “soldado” en euskera y se decía de algunos que eran llamados terroristas en base a sus actos en tal sentido.

Al final todos los terrorismos son iguales. Atacan de manera indiscriminada a la población civil. Ya no hay daños colaterales, pues ésos son el objetivo. Matan, atemorizan, causan dolor a toda la sociedad. Se trata en definitiva de provocar miedo para conseguir sus espurios objetivos. Pero ahora el Daesh o Estado Islámico, lo tiene complicado pues los poderosos se están uniendo contra ellos, aunque el derribo del avión militar ruso por Turquía, puede dañar esa alianza internacional. Quizá hoy sea prematuro hablar de guerra en el sentido tradicional del término, en donde los ejércitos de dos o más países combaten.

Esto es algo nuevo, pues no es un Estado al uso, sino una mezcolanza de gentes, intereses, zonas, facciones… Y lo único que parecen tener en común es Alá y el Corán, aunque mal interpretados.

Publicado en:
http://elcrisoldeciudadreal.es/2015/11/25/101146/el-miedo-arma-de-guerra/
http://dclm.es/opiniones.php?id=2165
http://www.lanzadigital.com/news/show/opinion/el-miedo-arma-de-guerra/89737
http://www.clm24.es/opinion/casimiro-pastor/miedo-arma-guerra/20151126084151099529.html
Lanza de Ciudad Real, edición en papel, pág. 36 de opinión. 26-11-15. 
http://imasinformacion.es/not/15603/el-miedo-arma-de-guerra/

Noticias posteriores relacionadas:
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/10/actualidad/1486742896_396520.html

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